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El politólogo francés Thierry Meyssan describe en un artículo un lado oculto de la política en EE.UU. y revela el papel del senador John McCain durante el inicio de la primavera árabe, así como su relación con una milicia del Estado Islámico.

En un extenso artículo publicado en el portal Voltaire, Meyssan asegura que Washington está detrás de aquellos individuos que ayer eran sus aliados y hoy se han convertido en sus enemigos.

Orquestando la primavera árabe en Libia y Siria

El periodista y activista político francés señala que tuvo acceso hace más de tres años a un informe donde se indicaba que el 4 de febrero de 2011 la OTAN organizó en El Cairo una reunión presidida por McCain para iniciar la primavera árabe en Libia y Siria.

Semanas más tarde, el senador republicano viajó a Líbano y, entre otros asuntos, encargó la supervisión de la introducción de armas en Siria.

"Las reuniones que presidió John McCain marcaron claramente el inicio de un plan que Washington había trazado hacía mucho tiempo y que preveía que el Reino Unido y Francia atacaran simultáneamente a Libia y Siria", recalca Meyssan.



Sin embargo, el politólogo señala que uno de los encuentros clave de McCain durante ese viaje tuvo lugar en Siria en mayo de 2013, saliendo a la luz pública cuando el político ya había regresado a EE.UU.

Reuniones con terroristas buscados por EE.UU.

El viaje a Siria se hizo de forma ilegal, durante el cual el político estadounidense se reunió con los líderes de la llamada oposición armada, apunta Meyssan.

En las imágenes publicadas tras la reunión, el senador aparecía junto a Salim Idris (miembro del Ejército Libre de Siria) e Ibrahim bin Awad bin Ibrahim al Badri (actual califa del Estado Islámico). Precisamente este último ha sido descrito por la revista 'Time' y el periódico 'Le Monde' como el "hombre más peligroso del mundo" o el "nuevo Osama bin Laden", respectivamente.

Además, Ibrahim al-Badri, alias Abu Bakr al Baghdadi, es parte de la lista de los terroristas más buscados por EE.UU. y la Justicia estadounidense ofrece una recompensa de 10 millones de dólares a quien ofrezca datos que permitan localizar su paradero. Eso no es todo, agrega Meyssan.

Un mes antes de su encuentro con McCain, Ibrahim al-Badri, había creado el Estado Islámico en Irak y el Levante siendo todavía miembro de lo que Washington consideraba como la parte 'moderada' del Ejército Libre de Siria.

No obstante, prosigue Meyssan, en ninguna nación del mundo se permitiría jamás que "el líder de la oposición política en un país estuviese en contacto directo, amistoso y público con un peligroso terrorista buscado por la justicia nacional". Sin embargo, esto sí se permite en EE.UU.
Grupos armados con distintos nombres, pero integrados por los mismos individuos

"En el terreno no había ninguna diferencia entre el Ejército Libre Sirio, el Frente al Nusra o el Estado Islámico. Todas esas organizaciones se componen de los mismos individuos y estos cambian constantemente de bandera", asegura el periodista francés.

El Estado Islámico representa "una nueva etapa en materia de mercenarismo", subraya el autor del artículo, agregando que EE.UU. está tratando de dividir Irak en tres estados por lo cual actualmente busca alcanzar ese objetivo utilizando al grupo yihadista, que constituye "un actor no estatal".

Ante la reveladora información, resulta indudable preguntarse ¿qué representan los bombardeos que ha lanzado el Ejército estadounidense en Irak?

El objetivo de los mismos, según Meyssan, no es destruir el Estado Islámico, "sino garantizar que los diferentes actores no se salgan del territorio que se les ha sido asignado". "En todo caso, los bombardeos son, por el momento, puramente simbólicos y solo han destruido unos cuantos vehículos", afirma.

McCain, ¿rival o colaborador de Obama?

Meyssan sugiere que McCain no es el líder de la oposición política en EE.UU., sino un alto funcionario que trabaja para el Gobierno de ese país.

En su opinión, el Instituto Republicano Internacional que preside es en realidad una agencia intergubernamental cuyo presupuesto es aprobado por el Congreso de EE.UU.

Además, recuerda que en nombre de la 'democracia', McCain preparó el fallido golpe de Estado contra el expresidente Hugo Chávez en Venezuela, la destitución del presidente Jean-Bertrand Aristide en Haití y, recientemente, el derrocamiento del presidente ucraniano, Víktor Yanukovich.

Fuente: Voltairenet
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The Associated Press revela que la reciente y contínua inestabilidad "al estilo de la primavera árabe" en la capital de Jartum en Sudán está liderada por la oposición de Sudán apoyada por Occidente, el Partido Nacional Umma, y las diversas ONGs de imitación y los medios de comunicación "independientes" creados por Occidente para apoyarles. Esto revela otro levantamiento diseñado por Occidente construído para el cambio de régimen en favor de un nuevo régimen cliente amigable con Occidente. El artículo de AP, "los manifestantes sudaneses exigen el derrocamiento del régimen", primero declara:

Los activistas reconocen que no tienen un liderazgo unificado ni el apoyo de los partidos políticos, pero expresan la esperanza de que la naturaleza espontánea de la actual ronda de protestas signifique que están ganando impulso.

Sin embargo, AP luego admite:

Uno de los más prominentes líderes de la oposición de Sudán, Sadiq al-Mahdi, del Partido Nacional Umma, dijo a los fieles en una mezquita en el barrio de Omdurman que al-Bashir ha estado gastando el presupuesto del Estado en "la consolidación del poder" y no "para levantar la agonía de los hombros de los ciudadanos." Después del sermón, los manifestantes marcharon por el distrito, un bastión de la oposición desde hace mucho tiempo, cantando "el pueblo quiere la caída del régimen", el lema oído en los levantamientos de la Primavera Árabe que comenzaron a finales de 2010 y han dado lugar al derrocamiento de los líderes en Túnez, Egipto, Libia y Yemen.

Es evidente que los "activistas" de hecho tienen un líder - Sadiq al-Mahdi, del Partido Nacional Umma que estaba literalmente dirigiendo a los manifestantes a las calles. Y aunque las comparaciones con la "primavera árabe" evocan imágenes de las protestas pacíficas "pro-democracia", AP admite que los manifestantes ya están recurriendo a la violencia:

Los manifestantes furiosos prendieron fuego a comisarías de policía y decenas de gasolineras y edificios gubernamentales, y los estudiantes marcharon cantando por la destitución de al-Bashir.

AP, tal vez con la esperanza de que los lectores no se molestarían en investigar el asunto, también cita a un "bloguero y periodista del Reem Shawka" para reforzar su narrativa. Shawka es columnista en la revista "500 Palabras" de Sudán. Mientras que "500 palabras" sostiene que se trata de "una revista online sudanesa independiente", anuncia con orgullo en la columna derecha de su página web un próximo Instituto de Paz de EE.UU., un "Programa de Líderes Jóvenes del Sur de Sudán y Sudán." Como la engañosa propaganda financiada por Estados Unidos en Tailandia, el frente Prachatai, "500 palabras" es mas probablemente financiad directamente por el gobierno de los EE.UU., y está sin duda en consonancia con la agenda y los puntos de vista del Departamento de Estado de EE.UU. sobre Sudán.

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Imagen: "La revista online independiente" de Sudán "500 Palabras" anuncia con orgullo al Instituto de paz de EE.UU. en su sitio web (lado derecho), dejando al descubierto los vínculos predecibles entre el apoyo de la oposición respaldada por Occidente en el interior de Sudán y el Departamento de Estado de EE.UU. a través de la Fundación Nacional para la Democracia y otros, que muy probablemente provean de fondos al frente online de propaganda.

En efecto el editor jefe de "500 Palabras", Moez Ali, tiene su propia página en "Open Democracy" -financiada por el Open Society Institue del criminal convicto George Soros, la Fundación Oak, el Sigrid Rausing Trust, TIDES y muchos otros. Cabe mencionar que el Instituto de Paz de EE.UU. - anunciado por "500 palabras" - ha jugado un papel instrumental en el oeste de la ingeniería "primavera árabe", donde, literalmente, se preparan las constituciones y la estructura de los regímenes que Occidente planea crear una vez que esas naciones sean derrocadas.

¿Quién es líder de la oposición Sadiq al-Mahdi?

Sadiq al-Mahdi, líder del Partido Nacional Umma de Sudán, es miembro de la Fundación Arabe para la Democracia (puesta en marcha por UE-Estados Unidos-Arabia-Qatar) y el Club de Madrid, que cuenta con el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton como "miembro pleno", entre muchos otros, y está respaldado por Wall Street y la miríada de "instituciones internacionales" y fundaciones como el Banco Mundial, el Fondo de los Hermanos Rockefeller, la Fundación Ford, Walmart, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Microsoft y muchos otros. Al-Mahdi mismo fue educado en Oxford, según su biografía oficial del Club de Madrid, que también declara:

Al-Mahdi fue elegido presidente del partido Umma en noviembre de 1964, y encabezó una campaña de promoción de la actividad política, desarrollo del Islam político, y reforma del partido para ampliar su base y promocionar comportamientos democráticos. A pesar de sus esfuerzos en pro de un gobierno democrático, hubo otro golpe de Estado en 1969 que condujo a una dictadura denominada el Régimen de mayo.

Pronto fue detenido por el gobierno militar, exiliado en Egipto, y detenido en las cárceles del Sudán en varias ocasiones hasta 1974. Más tarde ese año, él viajó al extranjero y visitó las capitales árabes y africanas donde pronunció una serie de conferencias. Durante su exilio, formó el Frente Democrático Nacional (NDF), compuesto por Umma, el Partido Unionista Democrático, y la Hermandad Musulmana. A través de sus esfuerzos, el NDF fue capaz de hacer un acuerdo de reconciliación nacional en 1977 con el Régimen de mayo que ordenó la reforma democrática.

Su asociación directa con la Hermandad Musulmana es importante, ya que es la organización que remontándonos a 2007, bajo el entonces presidente de EE.UU. George Bush, comenzó a recibir apoyo saudita-estadounidense-israelí para preparar el derrocamiento violento de varias naciones, incluyendo, en particular, Siria. El ganador del Premio Pulitzer, el periodista Seymour Hersh en su artículo 2007 en el New Yorker, "La Redirección: ¿Está la nueva política de la Administración beneficiando a nuestros enemigos en la guerra contra el terrorismo?" revelaría el apoyo saudita-estadounidense-israelí detrás de financiar y armar a los Hermanos Musulmanes en Siria:

"El gobierno de Arabia Saudita, con la aprobación de Washington, proporcionaría fondos y ayuda logística para debilitar al gobierno del presidente Bashar al-Assad, de Siria. Los israelíes creen que poner tanta presión sobre el gobierno de Assad hará que sea más conciliador y abierto a las negociaciones."

Hersh informó también que un partidario de la facción libanesa Hariri pro-estadounidense-saudí se había reunido con Dick Cheney en Washington y transmitido personalmente la importancia de la utilización de la Hermandad Musulmana en Siria en cualquier movimiento en contra del gobierno de turno:

"Walid Jumblatt entonces me dijo que se había reunido con el vicepresidente Cheney en Washington el pasado otoño para discutir, entre otros temas, la posibilidad de socavar a Assad. Él y sus colegas aconsejaron a Cheney que, si los Estados Unidos iba a por Siria, los miembros de la Hermandad Musulmana siria serían con "los que habría que hablar", dijo Jumblatt".

El artículo seguirá explicando cómo ya en 2007 el respaldo de EE.UU. y Arabia a favor de los Hermanos Musulmanes había comenzado ya:

"Hay evidencia de que la estrategia de cambio de dirección de la Administración ya ha beneficiado a la Hermandad. El Frente de Salvación Nacional de Siria es una coalición de grupos de la oposición, cuyos miembros principales son una facción liderada por Abdul Halim Khaddam, un ex vicepresidente sirio que desertó en 2005, y la Hermandad. Un ex alto funcionario de la CIA me dijo: "Los estadounidenses han proporcionado tanto apoyo político como financiero. Los saudíes están tomando la iniciativa con el apoyo financiero, pero no hay participación de Estados Unidos." Dijo que Khaddam, quien ahora vive en París, estaba poniendo el dinero de Arabia Saudita, con el conocimiento de la Casa Blanca. (En 2005, una delegación de miembros del Frente se reunió con funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional, según informes de prensa.) Un ex funcionario de la Casa Blanca me dijo que los saudíes habían proporcionado a los miembros del Frente los documentos de viaje."


Aquel al-Mahdi, cuya coalición incluyó a la Hermandad Musulmana que ha jugado un papel fundamental en la ejecución de los recientes designios occidentales en Siria y Egipto, y de cuyo levantamiento y llamadas a las reformas se han hecho eco personajes de Sudán de la talla del lider extremista Hassan al-Turabi (quien de hecho invitó a Osama Bin Laden a Sudán), es ahora el líder de los manifestantes que campan por las calles de la capital de Sudán, quemando infraestructuras, edificios del gobierno y estaciones de policía (al igual que se hizo a través de Egipto y Siria), y que indica que hay un nuevo intento por parte de Occidente de derrocar al Gobierno de Sudán a través de los militantes.

Que Occidente ha vuelto "casualmente" a poner sus vastos recursos en manos de una revolución de al-Mahdi, que incluye a líderes vinculados a Al Qaeda como al-Turabi, una vez más, pone de manifiesto que el llamado extremismo "islámico" es una herramienta geopolítica que tanto crea como perpetúa intencionalmente Occidente, tanto como pretexto para la invasión militar directa y la ocupación (Malí, Afganistán) como una fuerza mercenaria de representación inagotable para derrocar a naciones específicas (Libia, Egipto, Siria).

Lo que hay que vigilar.

Sudán comparte fronteras con la derrocada por la OTAN, Libia, el desestabilizado Egipto y el proxy militar de EE.UU., Etiopía. Va también a través del Mar Rojo desde la propia Arabia Saudí. Tanto Libia y Egipto tienen organizaciones terroristas respaldadas por Estados Unidos, Arabia Saudita, Qatar e Israel y sus brazos políticos afiliados - siendo los Hermanos Musulmanes el más prominente. Sudán es un polvorín potencial hecho más volátil todavía en los últimos años debido al auge propiciado por Estados Unidos, Arabia Saudita, Qatar e Israel, de los Hermanos Musulmanes, junto con las organizaciones terroristas apoyadas por Occidente, como Al Qaeda, que forman sus facciones armadas. El interés de Occidente en Sudán no es causal o espontáneo. Fue incluida como una de varias naciones que los EE.UU. tenían la intención de derrocar violentamente y subyugar como un régimen cliente por lo menos desde 2001, según se reveló en un discurso pronunciado por el General de Ejército de EE.UU., Wesley Clark en 2007.


Con el reciente ataque terrorista de la armada y respaldad por EE.UU., Al Qaeda, en Nairobi, Kenia amenazando justificar nuevos incursiones estadounidenses y conjuntas de la Unión Africana y el AFRICOM en Somalia y las desestabilizaciones en curso en Egipto y en mucha mayor medida en Siria, las palabras del general Wesley Clark son a la vez proféticas e indicativo de la verdadera naturaleza tanto de la llamada "primavera árabe" como de los intentos de cambio de régimen violentos que se organizan detrás de la cortina de humo de las "manifestantes pro-democracia."

Aunque Sudán no parezca tener importancia para la mayoría a través de Occidente, las implicaciones geopolíticas de toda una región de Mali a Pakistán bajo la desestabilización occidental afecta directamente al petróleo, la logística y la estabilidad de todo el mundo. Países como China, que se basan en África y el comercio con Oriente Medio, se ven afectados directamente por los intentos de EE.UU. de desestabilizar y derrocar a Sudán - y de hecho es una de las motivaciones de la llamada "primavera árabe" dirigida por Occidente.

Siguiendo el libro de jugadas de la "primavera árabe", debemos esperar intentos de justificar el aumento de la militarización de la llamada "oposición", que al principio será presentado como "pro-democracia" moderados obligados a "defenderse", pero que se revelarán plenamente como Al Qaeda con la plena escala de las operaciones militares proxy que se pondrán en marcha. La única forma de evitar un conflicto militar destructivo es que el gobierno sudanés aplaste rápidamente y severamente a la oposición y asegure las fronteras donde los militantes respaldados por la OTAN y sus equipos tienen más probabilidades de fluir.

El gobierno de Sudán también debe hacer un intento real de reforma, mientras que expone la naturaleza externa del respaldo de los líderes de la oposición que tratan de dividir y destruir a la nación. Mediante romper el predecible molde de "malvado dictador" en el que Sudán ha sido encajado por los medios de comunicación occidentales, pueden igualar las probabilidades formuladas contra ellos por la prensa occidental que sigue siendo formidable y sus socios propagandísticos a través de Arabia Saudita, Qatar e Israel.

Cantidades sin precedentes de recursos se han comprometido con la reordenación geopolítica del Norte de África, Oriente Medio y Asia Central. Sería un error considerable para cualquier nación abiertamente enumerada por los EE.UU. como "en espera de un cambio de régimen" subestimar los inicios de los disturbios claramente respaldados por intereses extranjeros. Mientras que algunas operaciones pueden estar "tanteando el terreno", el empuje final puede llegar en cualquier momento con los proxies totalmente militarizados pre-posicionados y preparados para sembrar la misma destrucción genocida que los terroristas apoyados por EEUU en Siria están llevando a cabo.

Fuente: Land Destroyer
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Mientras el mundo se concentra en las sangrientas escenas que nos llegan desde Egipto, el portaaviones USS Nimitz se ha estacionado frente a las costas de Bahrein, en respuesta a las protestas contra la dictadura apoyada por Estados Unidos que están aumentando en el país.

Los mapas de actualización navales de Stratfor muestran que el USS Nimitz se movió hacia Bahrein en los últimos días, con el USS Truman relativamente cerca como parte de su nuevo despliegue de 9 meses en el Golfo Pérsico.

"El momento es instructivo, los manifestantes pro-democracia se preparan para manifestarse a favor de los derechos humanos en la capital, Manama, escribe Afshin Rattansi. "El Nimitz, el portaaviones que está a la cabeza del Grupo de Ataque 11 del presidente Obama se acerca a puerto, como diciendo en voz alta: "Estados Unidos no va a tolerar la democracia en este reino insular, el hogar de la Quinta Flota de EE.UU.. Los EE.UU. apoyan a la dictadura instalada aquí en el siglo 18".

Pese a las protestas masivas programadas para hoy, "un fuerte operativo de seguridad parece haber eliminado las manifestaciones a gran escala en la ciudad", informa la agencia Associated Press, con el primer ministro de Bahréin que ha prometid "castigar" a los manifestantes antigubernamentales.

Los intentos de montar una revolución al estilo de la "primavera árabe" en Bahrein han sido brutalmente aplastados por el régimen y su aliado Arabia Saudita.



Mientras que los medios corporativos de EE.UU. han vendido diligentemente el levantamiento sirio como una revolución de base, cuando en realidad fue secuestrada rápidamente por los yihadistas radicales y los terroristas de Al-Qaeda, ha sido prácticamente nula la cobertura otorgada a la lucha de Bahrein por la libertad. Eso probablemente tiene mucho que ver con el hecho de que el país es una plataforma de lanzamiento clave para cualquier futuro ataque de EE.UU. contra Irán y el régimen es un estado títere obediente a los intereses hegemónicos de Estados Unidos.

Cuando el ex periodista de CNN Amber Lyon hizo un documental resaltando la dictadura real de la represión de Bahréin contra los manifestantes pro-democracia, CNN International se negó a emitir el film y Lyon fue posteriormente despedido. Posteriormente se supo que el régimen de Bahrein estaba pagando a la CNN para que retratara al país bajo un punto de vista positivo.

Mientras tanto, el próximo destino del USS George Washington, actualmente situado cerca de Japón, sigue siendo "clasificado".

Fuente: Infowars
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A continuación transcribimos las declaraciones del presidente de EEUU, Barack Obama, en la rueda de prensa que ha dado esta tarde sobre la situación en Egipto:

"Estados Unidos condena enérgicamente las medidas que han sido tomadas por el gobierno interino de Egipto y sus fuerzas de seguridad. Deploramos la violencia contra los civiles. Apoyamos los derechos universales inherentes a la dignidad humana, incluido el derecho a la protesta pacífica. Nos oponemos a la imposición de la ley marcial, que niega los derechos a los ciudadanos en el marco del principio de que la seguridad supera a la libertad individual, o que el poder hace el derecho. Y hoy los Estados Unidos extienden sus condolencias a las familias de aquellos que han muerto y a aquellos que han sido heridos.

Dada la profundidad de nuestra alianza con Egipto, nuestro interés por la seguridad nacional en esta parte vital del mundo y de nuestra convicción de que el compromiso puede apoyar una transición que traiga de vuelta a un gobierno civil elegido democráticamente, hemos sostenido nuestro compromiso de Egipto y su pueblo. Pero mientras nosotros queremos mantener nuestra relación con Egipto, nuestra cooperación tradicional no puede continuar como de costumbre en cuanto los civiles son asesinados en las calles y los derechos se suprimen.

Como resultado de ello, esta mañana hemos notificado al gobierno egipcio que cancelamos nuestros ejercicios militares conjuntos bianuales, que estaban previstos para el próximo mes.

En el futuro, le he pedido a mi equipo de seguridad nacional evaluar las repercusiones de las medidas adoptadas por el gobierno provisional y otras medidas que podamos tomar cuando sea necesario con respecto a la relación entre Estados Unidos y Egipto."




Mientras tanto la situación sigue empeorando en todo Egipto mientras el portavoz de los Hermanos Musulmanes, Gehad El-Haddad, ha avisado de que la violencia implica que la rabia, un día después de la masacre en Egipto, "está ahora fuera de control".

Los islamistas han convocado para esta tarde una nueva marcha en El Cairo después de la matanza de este miércoles en la que han fallecido según fuentes del Gobierno 525 personas y según los islamistas más de 2.000 muertos.

"La marcha está prevista en la mezquita Al Iman para protestar por las muertes", ha convocado en un comunicado.

Hasta ese lugar, donde se va a celebrar un funeral por las víctimas, se han trasladado miles de personas, tal y como ha informado la CNN.

De hecho, según fuentes de seguridad, la mezquita, situada en el barrio cairota de Ciudad Nasr, se encuentra ocupada y los islamistas han anunciado que permanecerán asentados en ella.

Mientras tanto, las protestas y los enfrentamientos siguen a las calles de Egipto. En El Cairo, cientos de islamistas han prendido fuego a la sede de un edificio gubernamental.

Fuentes: Al-Jazeera y CNN
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La Presidencia de Egipto ha declarado el estado de emergencia en todo el país a partir de las 16.00 hora local (14.00 GMT) de hoy y durante un mes. También ha ordenado el toque de queda en varias provincias, incluyendo El Cairo, Suez y Alejandría.

El anuncio, difundido mediante un comunicado a través de la televisión estatal, se produce después de los violentos enfrentamientos entre los partidarios del depuesto presidente Mohamed Mursi y las fuerzas del orden.

El presidente interino egipcio, Adli Mansur, también ha encargado a las fuerzas armadas, con la ayuda de la policía, adoptar las "medidas necesarias" ante esta situación.

Tras los choques sangrientos, Mansur se ha quedado sin su vicepresidente, Mohamed El Baradei, quien le ha comunicado en una carta que abandona el Gobierno.

La renuncia de El Baradei llega horas después de los choques en El Cairo, donde decenas de personas han muerto durante el desalojo de la policía y del Ejército contra las acampadas de los seguidores de Mursi en la plaza de Rabea al Adauiya y en la de Al Nahda. El balance de fallecidos, aún provisional, es de 149 en todo el país, mientras que el número de heridos llega a 1.403, según cifras del Gobierno. Tan sólo en El Cairo, los Hermanos Musulmanes sitúan las cifras mortales en 124.



Bastiones islamistas

En los enfrentamientos en El Cairo han fallecido dos periodistas: el cámara de Sky News Mick Deane, de 61 años, y la reportera egipcia Habiba Amed Abelaziz, que trabajaba para la publicación 'Xpress'. También ha muerto tiroteada la hija de uno de los líderes de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Beltagy, Asma, de 17 años.

Todo apunta a que la jornada de hoy será recordada como una de las más sangrientas en Egipto. Los periodistas en el lugar de los hechos relatan cómo los cadáveres se amontonan en una improvisada morgue que la Hermandad ha instalado cerca de su cuartel general en Rabea al Adauiya. Los regueros de sangre conducen directamente a la tienda de campaña en la que un periodista de France Presse ha llegado a contabilizar 43 muertos, muchos de ellos alcanzados por las balas.

Alrededor de la tienda de campaña, los gases lacrimógenos y las ensordecedoras ráfagas de ametralladoras automáticas se entremezclan con los cánticos islamistas que llegan desde los altavoces de una tribuna cercana y que arengan a la población a rebelarse contra el golpe militar que depuso a Mursi.

En el mismo lugar donde reposan los muertos, miembros de la Hermandad se afanan por salvar la vida de los heridos que han sido trasladados a la tienda de campaña. Una de las víctimas exhala su último suspiro, con el cráneo perforado por una bala, según ha podido constatar un reportero que estaba a su lado.

Control de las plazas

A un centenar de metros, en la barricada levantada desde hace un mes en la amplia avenida que conduce a la plaza de Rabea al Adauiya, prosiguen los enfrentamientos entre los partidarios de Mursi y los policías y los soldados, que avanzan para controlar la plaza en medio de un incesante sonido de ambulancias.

Mientras que la plaza de Al Nahda se da por desalojada por las fuerzas del orden, en las inmediaciones de Rabea al Adauiya la tensión es creciente. El lugar, principal bastión de los seguidores de Mursi, está cercado por la policía, pero hacia allí se dirigen miles de islamistas pertrechados con piedras y palos, según ha podido constatar la agencia Efe.

La Hermandad señaló a través de la cuenta de Twitter de su portavoz, Gehad El-Haddad, que las autoridades también han detenido a varios manifestantes durante la operación.

Aunque los principales focos de tensión se han registrado en torno a las plazas cairotas de Rabea al Adauiya y Al Nahda, en otros puntos de la capital egipcia también ha habido enfrentamientos. En concerto, decenas de manifestantes se han congregado en la plaza de Mustafa Mahmud, en el distrito de Mohandesin, desde donde arrojan piedras y donde han quemado neumáticos para cortar las calles. La policía ha respondido con disparos, según varios testigos, y hay al menos dos fallecidos.

La agencia de noticias estatal egipcia, Mena, apuntó que se han registrado ataques a comisarías en la capital, en Garbiya (norte) y en Fayum, al sur de El Cairo.

Estado de emergencia

Los disturbios se han extendido por distintas partes del país, mientras la comunidad internacional reclama a las fuerzas de seguridad contención y a las autoridades diálogo para salir de esta crisis.

El estado de emergencia estuvo en vigor en Egipto con la excusa de la lucha contra el terrorismo desde 1981 hasta mayo de 2012, cuando decidió no renovarlo la junta militar que gobernó el país desde el derrocamiento del régimen de Hosni Mubarak (1981-2011) hasta la ascensión de Mursi al poder en junio del año pasado.

Con el estado de emergencia se suspende un gran número de derechos personales, civiles y políticos como el de huelga, el de ser asistido por un abogado en caso de ser detenido o a celebrar mítines políticos.

Fuente: El Mundo
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Hasta ahora no se conoce exactamente cuáles han sido las verdaderas razones de la caída del emir de Qatar, implicado directamente desde hace más de dos años en financiar y pagar a todos los fanáticos islámicos infiltrados en Siria para fomentar una guerra civil en dicho país. Todavía no se sabe exactamente cuál será la nueva estrategia del nuevo emir de Qatar designado por los Estados Unidos y de la geopolítica que aplicará frente a Siria, pero lo que sí sabemos es que las cosas están evolucionando tal como las describe nuestro colega Pepe Escobar.

Es el perfecto “Amigo de Siria”. ¿Pero qué se propone realmente Qatar? Se dice en Doha que Qatar puede haber gastado hasta 3.000 millones de dólares para asegurar que “Asad se fuera”. Pero no se ha ido a ninguna parte. Incluso el Emir de Qatar, Hamad bin Khalifa al-Thani, renunció esta semana a favor de su hijo, el ex “heredero forzoso” Tamim Bin Hamad al-Thani. Pero Bacher al-Asad se queda en su puesto. ¿Quién cede?

Qatar ha gastado una fortuna para armar a la miríada de facciones “rebeldes” sirias [terroristas en su mayoría ndlr], comprando de todo, desde armas de contrabando en Libia hasta material nuevo en Croacia, aerotransportado como carga y distribuido por los servicios de inteligencia turcos (hay un flujo de armas alternativas desde los suníes libaneses conectados a los saudíes). El principal proveedor de armas es un general qatarí.

Doha ha enviado Fuerzas Especiales qataríes al terreno –como en Libia– para asesorar a “su” colección favorita de rebeldes. Crucialmente, esas Fuerzas Especiales son instructores experimentados. No son qataríes, sino paquistaníes.



Sobra decir que estos paquistaníes proceden de la misma tradición de formación de los muyahidines de los años 80 y de los talibanes en los noventa. Todos sabemos cuál fue el resultado. Rebelión.org ha informado ampliamente de que Siria es el nuevo Afganistán, pero ahora con un bono adicional de derramamiento de sangre yihadista, desarrollado en la guerra de Irak, como los atentados suicidas, las decapitaciones y la ingestión de intestinos.

No es ningún secreto que la mayoría de los rebeldes son mercenarios [terroristas] remunerados usualmente con 1.300 dólares al mes directamente por los qataríes y 1.000 dólares adicionales si realizan una operación especial. Muchos de ellos han desarrollado también una carrera secundaria como proveedores de vídeos en YouTube, el arma preferida en las redes árabes (y por las occidentales), para demostrar lo “malo” que es el régimen de Asad.

Junto a Washington, Doha [capital de Qatar] también perpetúa el mito de que los agentes de la CIA ayudan a examinar minuciosamente a estos rebeldes y que el Consejo Militar Supremo recoge todas las armas y organiza la distribución. El que crea esto también cree que las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein se venden en eBay.

Además, la embajada siria en Doha es única e incomparable en el mundo, está enteramente poblada por “rebeldes”. Un duro cabildeo qatarí obligó a las 22 naciones de la Liga Árabe –que ahora es, esencialmente, la Liga del Consejo de Cooperación del Golfo– a que entregara el puesto de Siria a los rebeldes. La Coalición Nacional Siria (CNS) –el último y heteróclito grupo político rebelde– fue anunciada –dónde iba a ser– en Doha en noviembre de 2012. Dependiendo de la latitud árabe involucrada, la agenda qatarí es presentada como unificadora o divisora de la CNS.

El único elemento que se mantiene estable en la directiva de la política exterior qatarí es que no niega nada a la Hermandad Musulmana como, por ejemplo, el apoyo a las brigadas al-Faruq que, en teoría, controlan algunos suburbios de Alepo.

Pillados en una trampa

Con el ascenso de Tamim, el nuevo emir, la pregunta crucial es si esta orgía de armamento, montones de dinero, cabildeo y cobertura diplomática ha producido, o producirá, algún beneficio tangible al emirato.

La simplista línea oficial formulada por Doha es que el emir y su hijo aconsejaron a Asad que no reprimiera las primeras protestas sirias a principios de 2011. Pero entonces, como si tal cosa, decidió “matar gente” según del exprimer ministro Hamad bin Jassim, también conocido como HBJ, dicho convenientemente en un festival oratorio de Brookings Institution. Lo que no se admite es que Doha aprovechó la oportunidad para que Siria se convirtiera en la nueva Libia, como cuando Qatar literalmente abrió los cielos para los bombardeos de la OTAN.

Si alguien sigue los medios corporativos occidentales y árabes, será perdonado por pensar que Tamim es el nuevo Mesías. Se le celebra sin cesar como el “monarca de la Primavera Árabe”, tan “joven” y “moderno”, un corredor entusiasta de los autos y del deporte y ya orgulloso marido de dos esposas.

Más bien es el emir de la Primavera de la Hermandad Musulmana, considerando sus vínculos estrechísimos con la superestrella extremadamente sectaria, el tele-clérigo Jeque Yusuf al-Qaradawi de Al Jazeera, quien para todos los efectos prácticos ha llamado a una yihad contra alauíes y chiíes en Siria. El jeque es uno de los asesores más cercanos de Tamim.

Tampoco es ningún secreto que la política exterior de Qatar recibe esencialmente órdenes de Washington. Por supuesto hay matices; Qatar puede haber convencido al gobierno de Obama de que alinee su política exterior con los Hermanos Musulmanes o el gobierno de Obama puede haber tomado por sí mismo esa imprudente decisión. Tamim puede haber convencido a los talibanes de que abran una oficina en Doha por sí solo, o puede haber recibido una “sugerencia” del gobierno de Obama. Sigue estando el hecho de que Tamim se reúne permanentemente con partidarios incondicionales del Departamento de Estado y del Pentágono. También está a cargo de esos preciosos contratos de armas con EE.UU. y también con Francia.

Y luego tenemos las relaciones fragmentadas con la Casa de Saud. En Doha se dice que Tamim fue responsable del diálogo estratégico de 2010 con los saudíes. Oficialmente es el presidente del Consejo Superior Saudí-Qatarí. Esto significa que está siempre en contacto con el jefe supremo de los servicios de inteligencia saudíes, el príncipe Muqrin bin Abdul Aziz quien, aparentemente, fue un gran partidario de la transmisión del poder qatarí. Tampoco es un secreto que el verdadero poder detrás de la transmisión del poder fue la impresionante Jequesa Mozah, la madre de Tamin.

La conexión Muqrin tiene sentido porque la Casa de Saud aborrecía absolutamente al relativamente extravagante HBJ, aparte de albergar extremas sospechas sobre el emir anterior. La pandilla de HBK ha sido más o menos marginada en Doha. Tamim nombró al Jeque Abdullah bin Khalifa bin Nasser al-Thani nuevo primer ministro. Desde ahora HBJ estará involucrado de por vida en la vía rápida en Londres, administrando la multimillonaria Autoridad de Inversión de Qatar. No es un mal negocio.

No se sabe si la influencia de Qatar en Siria seguirá siendo tan prominente. Todos saben ahora que la CIA está juntando formidables reservas de armas en Jordania para que se entreguen -a través de su “complejo” sistema de examen– solo a unos centenares de rebeldes sirios “buenos” entrenados por EE.UU. Jordania y los Emiratos se están lanzando a la primera línea privilegiada y los saudíes suministran grandes cantidades de armas antiaéreas portátiles. Puede ocurrir que Qatar se vea limitado a armar solo a un puñado de milicias inconsecuentes. Queda por ver en agosto, con un publicitado ataque rebelde a Damasco.

Es probable que la guerra por encargo se haga aún más horrenda. Y no hay ninguna garantía de que Asad se vaya. El “joven y moderno” emir de la Primavera de la Hermandad Musulmana podría llegar pronto a la conclusión de que está atrapado en una trampa hecha por él y por su padre.

Fuente: Voltairenet
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Irán podría ver cortado una vez más su acceso al Canal de Suez, como resultado de la eliminación forzosa del presidente Mohamed Morsi respaldado por los Hermanos Musulmanes, de acuerdo con un informe en el Boletín G2 de Joseph Farah.

Depuesto por un golpe militar el pasado 3 de julio, Morsi había permitido a Irán utilizar el canal después de 30 años de haberle sido negado el acceso por el depuesto presidente egipcio Hosni Mubarak, que tenía el apoyo de los militares hasta que las manifestaciones en todo el país exigieron su expulsión en enero de 2011.

Mubarak, un sunita, había estado en oposición al chiíta Irán desde la revolución iraní de 1979. Una de las razones fue que dio asilo al Shah de Irán, respaldado por Estados Unidos, Mohammad Reza Shah Pahlavi, quien había ocupado ese cargo desde septiembre de 1941.

Con la concesión de Morsi a Irán de tener acceso al Canal de Suez, Teherán ha tenido acceso naval estratégico al Mar Mediterráneo y la capacidad de llegar más directamente a su aliado, Siria.

El acceso al canal también ha dado a Teherán la posibilidad de proyectar su poder naval hacia el Océano Atlántico, al que anteriormente tenía un tiempo difícil para llegar.

Irán anunció que iba a colocar sus buques de guerra cerca de las costas de los Estados Unidos.

Con los militares con firmeza de nuevo en el poder tras derrocar al elegido democráticamente presidente Morsi, las fuentes creen que volverán a prohibir a Irán pasar por el Canal de Suez.

Reafirmando su control, los militares abrieron fuego ante las manifestaciones de los partidarios de Morsi, convirtiendo la situación en una confrontación que sugiere la posibilidad de una guerra civil en Egipto.

La Hermandad Musulmana en Egipto es muy grande y tiene un considerable respaldo popular. Mientras que la Hermandad ha afirmado que seguirá siendo pacífica, se espera que ciertos elementos se tornen violentos debido a que sus líderes han sido derrocados por los militares.

Todo el desenlace de los acontecimientos en Egipto se produjo después de que el jefe militar de Egipto el general Abdel Fattah al-Sisi anunció que Morsi había sido destituido de su cargo debido a los continuos disturbios en todo el país.

Al hacer el anuncio, estaba flanqueado por los jefes de los tres servicios militares, los líderes de la oposición, el Papa de la Iglesia copta y el jeque de la mezquita de al-Azhar.

Al-Sisi anunció entonces que Adly Mansour, jefe de justicia de la Corte Constitucional - una persona nombrada por Mubarak - reemplazaría a Morsi como presidente provisional en espera de nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales.

Esta evolución muestra que Morsi nunca fue capaz de llegar a controlar a los militares egipcios, los servicios de seguridad, el poder judicial y a la burocracia estatal.



La administración Obama no ha llamado a la retirada militar de un presidente debidamente elegido un "golpe de Estado", ya que daría lugar a una desconexión automática de la ayuda militar y económica a Egipto.

Sin embargo, eso no impedirá que los miembros del Congreso determinen que un golpe militar ha ocurrido en Egipto y que decidan aprobar una ley para cortar esos fondos, que ascienden a 1.600 millones de dólares, de los cuales 1.300 millones se destinan a los militares egipcios.

A pesar de sus preocupaciones sobre la eliminación de Morsi, el gobierno de Obama en silencio está respaldando a los militares, que recuerdan su apoyo al régimen respaldado por los militares del presidente Hosni Mubarak hasta que se produjo la Primavera Árabe en Egipto.

El ejército ayuda a mantener el acuerdo de seguridad que los EE.UU. tienen con Egipto, junto con Arabia Saudita, Israel y Jordania.

Fuente: WND
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Aunque sorprendido por la rapidez de los acontecimientos, Thierry Meyssan celebra la destitución del gobierno de los Hermanos Musulmanes, que anticipaba hace un año. Mientras la prensa atlantista respaldaba a Mohamed Mursi e injuriaba a Bachar al-Assad, Meyssan expresaba la opinión opuesta y denunciaba la «primavera árabe» como una manipulación. El pueblo egipcio acaba de dar su veredicto.

De los 84 millones de egipcios, 33 millones salieron a las calles para festejar el golpe de Estado militar.

Al cabo de 5 días de manifestaciones multitudinarias que exigían la partida del presidente Morsi, el ejército egipcio destituyó al mandatario y designó al presidente de la Corte Constitucional para asumir la jefatura del Estado hasta la convocación de nuevas elecciones.

Para entender la importancia del acontecimiento se hace necesario resituarlo en su contexto.

Una ola de agitación política se extendió por una parte del continente africano, y posteriormente por el mundo árabe, a partir de la mitad de diciembre de 2010. Túnez y Egipto eran los países más sacudidos. El fenómeno se explica primeramente por causas de fondo: un cambio generacional y una crisis alimentaria. Si bien el aspecto demográfico escapa al control humano, el aspecto económico fue ampliamente provocado con pleno conocimiento de causa, primero en 2007-2008 y después en 2010.



En Túnez y Egipto, Estados Unidos había preparado el «cambio de guardia» con nuevos líderes listos a prestar servicio reemplazando a los ya devaluados. El Departamento de Estado había formado jóvenes «revolucionarios» como reemplazo del poder establecido. Así que cuando Washington comprobó que sus aliados se quedaban sin alternativas ante la calle, les ordenó dejar el lugar a la oposición ya prefabricada. No fue la calle sino Estados Unidos quien expulsó del poder a Ben Ali y al general Hosni Mubarak. Y fue también Estados Unidos quien los reemplazó por los Hermanos Musulmanes. Esto último parece menos evidente en la medida en que se organizaron elecciones, tanto en Túnez como en Egipto. Pero la realización de elecciones no siempre es prueba de sinceridad y democracia. Un estudio minucioso demuestra que todo estaba arreglado.

No cabe duda de que Washington había previsto los acontecimientos y que incluso los guió, aunque algo parecido haya podido suceder en otros países, como en Senegal o Costa de Marfil.

Y precisamente se producen entonces disturbios en Costa de Marfil, en ocasión de la elección presidencial. Pero esos hechos nada tienen que ver en la imaginación colectiva con la llamada «primavera árabe» y se terminan con una intervención militar francesa bajo mandato de la ONU.

Ya instalada la inestabilidad en Túnez y Egipto, Francia y Reino Unido dieron inicio al movimiento de desestabilización contra Libia y Siria, conforme a lo previsto en el Tratado de Lancaster House. Aunque realmente se produjeron en esos últimos países algunas micro-manifestaciones en demanda de democracia, lo cierto es que los medios de prensa occidentales se encargaron de exagerar su envergadura mientras que fuerzas especiales occidentales se ocupaban de organizar disturbios con el respaldo de cabecillas takfiristas.

Recurriendo a constantes manipulaciones, la operación de Costa de Marfil fue excluida de la «primavera árabe» (no hay árabes en ese país, donde un tercio de la población es musulmana) mientras que Libia y Siria sí eran incluidas en ella (cuando en realidad se trata de operaciones de carácter colonial). Ese verdadero acto de prestidigitación se concretó de manera relativamente fácil en la medida en que también se registraban manifestaciones en Yemen y Bahréin, donde las condiciones estructurales son muy diferentes. Al principio, los comentaristas occidentales les encajaron la etiqueta de «primavera árabe», pero después se arreglaron para excluirlas de ella porque las situaciones son muy poco comparables.

En definitiva, lo que caracteriza a la «primavera árabe» (Túnez, Egipto, Libia y Siria) no es la inestabilidad ni la cultura sino la solución preconcebida por las potencias occidentales: el acceso de los Hermanos Musulmanes al poder.

Esta organización secreta, supuestamente antiimperialista, siempre ha estado bajo el control político de Londres. Estaba representada en el equipo de Hillary Clinton a través de la señora Huma Abedin, la esposa del dimitente congresista sionista Anthony Weiner. La madre Huma Abedin –Saleha Abedin– dirige la rama femenina mundial de los Hermanos Musulmanes. Por su parte, Qatar ha garantizado el financiamiento de las operaciones, ¡más de 15 000 millones de dólares al año!, y la cobertura mediática de la cofradía, de la que se ha hecho cargo el canal Al-Jazzera desde fines de 2005. Para terminar, Turquía ha puesto el know how político proporcionando una serie de consejeros en comunicación.

Los Hermanos Musulmanes es en el islam lo mismo que los trotskistas en Occidente: un grupo de golpistas que trabajan para intereses extranjeros en nombre de un ideal que siempre se pospone. Después de haberse embarcado en innumerables tentativas golpistas en la mayoría de los países árabes a lo largo de todo el siglo XX, los Hermanos Musulmanes fueron los primeros sorprendidos ante su propia «victoria» de 2011. El problema es que, fuera de las instrucciones de los anglosajones, la cofradía no disponía en realidad de ningún programa de gobierno. Y se aferró a las consignas islamistas: «La solución es el Corán», «No necesitamos constitución, tenemos la charia» y otras por el estilo.

En Egipto, al igual que en Túnez y Libia, el gobierno de los Hermanos Musulmanes abrieron la economía nacional al capitalismo liberal. Confirmó además su complicidad con Israel a costa de los palestinos. Y trató de imponer, en nombre del Corán, un orden moral que nunca ha existido en ese libro.

Las privatizaciones de la economía egipcia al mejor estilo de la señora Thatcher debían alcanzar su punto culminante con la venta del Canal de Suez, joya del país y esencial fuente de sus ingresos, que sería vendido a Qatar. Ante la resistencia de la sociedad egipcia, Doha financió un movimiento separatista en la región del Canal, siguiendo el modelo ya establecido por Estados Unidos en Centroamérica cuando fomentó en Colombia el movimiento separatista que dio lugar a la independencia de Panamá.

Pero la sociedad no soportó ese tratamiento sin anestesia. Como escribí hace 3 semanas en esta misma columna, los egipcios abrieron los ojos al ver la sublevación de los turcos contra el Hermano Erdogan. Y la sociedad egipcia se rebeló, lanzando incluso un ultimátum al presidente Morsi. Después de verificar telefónicamente, con el secretario estadounidense de Defensa Chuck Hagel, que Estados Unidos no tenía intenciones de tratar de salvar al agente Morsi, el general al-Sisi anunció su destitución.

Este último punto merece una explicación: En lo que fue su penúltimo discurso a la nación, Mohamed Morsi se presentó como un «sabio». El hombre es ingeniero espacial, hizo carrera en Estados Unidos, obtuvo la nacionalidad estadounidense, trabajó en la NASA y dispone de una acreditación estadounidense de acceso a información clasificada. Sin embargo, si bien el Pentágono abandonó a Morsi, el que sí lo respaldó –hasta el momento de su arresto– fue el Departamento de Estado, a través de la embajadora estadounidense en El Cairo, de los voceros Patrick Ventrell y Jan Psaki, e incluso del propio secretario de Estado John Kerry. Esta incoherencia ilustra la confusión que reina en Washington: por un lado, el sentido común implica que no es posible intervenir, mientras que por el otro lado sus vínculos con los Hermanos Musulmanes son tan estrechos que dejan a Washington sin solución de repuesto.

La caída de Morsi marca el fin del predominio de los Hermanos Musulmanes en el mundo árabe, sobre todo teniendo en cuenta que el ejército anunció su destitución rodeándose de las fuerzas vivas de la sociedad, incluyendo a los «sabios» de la universidad al-Azhar.

El fracaso de Morsi es un duro golpe para Occidente y sus aliados, Qatar y Turquía. Ahora podemos preguntarnos con toda lógica si no marca el fin de la «primavera árabe» y deja entrever además la posibilidad de nuevos virajes en Túnez, en Libia y, por supuesto, en Siria.

Fuente: Voltairenet
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El Ejército egipcio ha ocupado el edificio de la televisión estatal en El Cairo y ha desplegado sus unidades por otras zonas de la capital, incluidos los alrededores de las embajadas y de la Plaza Tahrir.

Los empleados de la cadena fueron obligados a abandonar el edificio de televisión, que interrumpió su emisión en directo, informa la agencia Reuters. A través de twitter, fuente locales también informan de la presencia de militares armados en la capital.

Los manifestantes que van congregándose en la plaza de Tahrir, corean lemas como “La gente y la Policía van de la mano”. Otros manifestantes que se encuentran frente a El-Quba, uno de los palacios presidenciales en los suburbios del norte de El Cairo, exclaman: “Al-Sisi, ven. Morsi no es mi presidente.”

Al terminar el plazo del ultimátum que el Ejercito dio a los políticos para que respondieran a las demandas de los manifestantes, Morsi dijo que se niega a dimitir y se ofreció a formar un gobierno de consenso para salir de la crisis.

Paralelamente, la cadena ABC, citando a la televisión egipcia, informó que el presidente Morsi se encuentraba bajo arresto domiciliario. Sin embargo, el portavoz presidencial desmintió dicha información.

El movimiento opositor Tamarod se ha dirigido a la juventud de los Hermanos Musulmanes para que se una a ellos en vez de involucrarse en una guerra civil.



Horas antes de que concluyera el ultimátum dado por el Ejercito, el portavoz presidencial declaró este martes que para Morsi “es mejor morir defendiendo la democracia que ser juzgado por la historia”. El mismo presidente egipcio dijo que es mejor morir “plantado como un árbol”, defendiendo la legitimidad electoral, que destruyendo las esperanzas democráticas del pueblo egipcio.

“Solo hay una cosa que podamos hacer: ponernos entre los tanques y el presidente”, afirma el portavoz de los Hermanos Musulmanes.

Anteriormente los jefes militares han emitido un comunicado titulado ‘Las Últimas Horas’, en el que se muestran dispuestos incluso a derramar su sangre para proteger al pueblo egipcio “Juramos a Dios que nos sacrificaremos incluso con nuestra sangre por Egipto y su pueblo, para defenderlo de cualquier terrorista, radical o loco”.

Fuente: RT
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Primer movimiento tras el ultimátum del ejército egipcio, ayer, de 48 horas: el Gobierno ha presentado su dimisión al presidente Mohamed Mursi, que no se ha pronunciado aún sobre la petición.

El órdago del ejército, concediendo 48 horas a las fuerzas políticas para cumplir el clamor popular, instaló ayer durante horas a los islamistas en el silencio y el pasmo. Cuando pasada la medianoche hablaron, su voz sonó desafiante. Instaron a sus acólitos a tomar las calles para impedir cualquier "intento de golpe de estado". El ultimátum ni siquiera concitó unanimidad en las deshilachadas filas opositoras acentuando la incertidumbre que reina en el país más poblado del mundo árabe.

'No aceptaremos un golpe de Estado'

"No aceptaremos un golpe a la legitimidad del presidente. Por encima de nuestros cadáveres", manifestó anoche el destacado miembro de los Hermanos Musulmanes, Mohamed el Beltagui, a la multitud que desde el pasado viernes acampa en los aledaños de una mezquita cairota de Medinat Naser. Ya en la madrugada, la Presidencia censuró el comunicado de las fuerzas armadas recelando de las connotaciones de algunas frases "que pueden causar confusión". La nota confirmó que el sucesor de Hosni Mubarak no había sido informado previamente del paso al frente del ejército.

Como era de esperar, el comunicado cayó como un jarro de agua fría en palacio. El pasado miércoles, en su último discurso a la nación, el presidente Mursi quiso callar las especulaciones acerca del ruido de sables y se vanaglorió de ser el comandante en jefe de las fuerzas armadas. Ayer, la salida a la palestra de los uniformados hizo saltar por los aires su fanfarronería. "Los Hermanos Musulmanes subestimaron a la oposición y la posibilidad de que el ejército interviniera para devolver al país a la casilla de salida", apunta a ELMUNDO.es el analista egipcio Jalil al Anani, experto en la Hermandad.

El llamado Frente del 30 de Junio, que aglutina a varios grupos opositores egipcios, ha elegido al ex premio Nobel de la Paz Mohamed El Baradei como representante encargado de preparar una transición política y lograr "las demandas del pueblo".

Uno de los escenarios, el más extremo, llevaría al fiasco argelino. "Los islamistas podrían entenderlo como un golpe contra un presidente elegido democráticamente. Puede conducir a una confrontación sangrienta entre algunos islamistas y los militares como sucedió en Argelia durante la década de 1990", agrega el politólogo. Ayer, la Hermandad -que reunió de urgencia a su buró- rompió el silencio bajo el paraguas de sus aliados salafistas (rigoristas musulmanes). En una rueda de prensa, la coalición de partidos islamistas alentó las manifestaciones y rechazó "cualquier tentativa de enfrentar al ejército contra la legitimidad democrática".



No fueron, sin embargo, miembros de la Hermandad los que tomaron la palabra en la conferencia de prensa. La voz cantante la llevó Al Gama al Islamiya, la ex organización terrorista que renunció a las armas en 1999 y se ha convertido en el principal socio del presidente y su grupo. Otro aliado clave se pasó anoche definitivamente al bando opositor: el partido salafista Al Nur pidió la convocatoria de elecciones presidenciales anticipadas.

Pero el presidente no está dispuesto a que las protestas callejeras, que considera una "contrarrevolución" urdida por los nostálgicos de Mubarak con el beneplácito de la oposición liberal e izquierdista, modifiquen su hoja de ruta ni les arrebaten su sillón. Mursi cree además que él es el único legitimado para sacar -sin ayuda de los militares- al país del atolladero. De hecho, su oficina insiste en que el "rais" sigue con la mano tendida para entablar un diálogo y reconciliarse con sus detractores dentro del marco constitucional. El ultimátum del ejército, consideran, "sólo sirve para profundizar la división". A su juicio, la llamada anoche de Barack Obama a Mursi es una prueba de esa autoridad indiscutible.

Opositores divididos

Y ¿al otro lado? La oposición egipcia es una amalgama que mezcla tan mal como el aceite y el agua. Ayer no se pusieron de acuerdo sobre el paso al frente de los militares, lo que dificulta cualquier diálogo en el estrecho plazo de 48 horas. Y, además, siguen en sus trece de que la única opción es que Mursi haga las maletas y se marche. "No hay presidencia con la que negociar", llegó a decir anoche el destacado miembro de un partido opositor. Uno de los escenarios de consenso, con la formación de un gobierno de unidad nacional que revitalice un gabinete herido por la dimisión de seis ministros tecnócratas en las últimas horas, parece condenado de partida al fracaso.

Poco después de la difusión del comunicado, miles de almas celebraron en la plaza Tahrir el regreso del ejército, cuyos helicópteros -en un ataque de patriotismo- lanzaron una lluvia de enseñas egipcias. La campaña opositora 'Tamarrud' (Rebelión, en árabe), que asegura haber reunido 22 millones de firmas exigiendo la marcha de Mursi y la convocatoria de elecciones presidenciales anticipadas, festejó el regreso. "Le está diciendo a Mursi que se marche", opinó el portavoz de la iniciativa Mahmud Badr.

El Frente de Salvación Nacional, la principal alianza opositora, aceptó participar en el diálogo pero interpretó el paso como un apoyo a sus consignas. Las protestas, en cualquier caso, no conocen tregua. Uno de los principales rostros del bloque, el ex secretario general de la Liga Árabe Amro Musa lo calificó de "una oportunidad histórica que no debería ser desperdiciada". Entre los sectores opositores más entusiastas con el ejército, aquellos vinculados al régimen de Mubarak, reinaban las ganas de venganza contra unos barbudos hacia los que sienten alergia. "Yo creo que este régimen acabará completamente en una semana", declaró a Reuters Ahmed Shafik, el ex primer ministro de Mubarak que se enfrentó a Mursi en la segunda vuelta de los comicios del pasado año.

Entre los revolucionarios, activistas de derechos humanos y los grupos izquierdistas, el comunicado del ejército causó pavor. Rechazan su regreso. "Estamos totalmente en contra. Apoyamos el papel del ejército como protector de nuestras fronteras, nuestro pueblo y nuestra seguridad nacional pero no queremos que regrese un régimen militar o imponga una hoja de ruta", declaró al diario estatal Al Ahram Ingi Hamdi, líder del movimiento juvenil 6 de abril. Están demasiado recientes los 16 meses que sucedieron a la salida de Mubarak bajo la desastrosa tutelar castrense. Un rosario de denuncias de infames torturas como las pruebas de virginidad a manifestantes o los más de 15.000 civiles juzgados en tribunales castrenses lo atestiguan.

Fuente: El Mundo
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Para Thierry Meyssan, los turcos no están protestando contra el estilo autoritario de Recep Tayyeb Erdogan sino en contra de su política, o sea contra la Hermandad Musulmana, a la que Erdogan apadrina. No se trata de una revolución de color en la plaza Taksim en contra de un proyecto inmobiliario sino de un levantamiento en todo el país, de una verdadera revolución que está cuestionando la «primavera árabe».

La sublevación turca tiene sus raíces en la incoherencia del gobierno de Erdogan. Después de haberse presentado como un «demócratamusulmán» –al estilo de los «demócratacristianos»–, Erdogan mostró súbitamente su verdadero rostro al producirse las «revoluciones de colores» de la primavera árabe.

En materia de política interna y exterior, puede verse un verdadero viraje que permite hablar de un antes y un después. Antes, existió una técnica de infiltración en las instituciones. Después vino el sectarismo. Antes, se aplicaba la política de Ahmed Davutoglu de «cero problemas» con los vecinos. El antiguo imperio otomano parecía salir de su letargo y volver a la realidad. Después fue lo contrario: Turquía se enemistó nuevamente con todos y cada uno de sus vecinos y se involucró en la guerra contra Siria.

La Hermandad Musulmana

Tras ese viraje está la Hermandad Musulmana, organización secreta a la que siempre pertenecieron Erdogan y los miembros de su equipo, aunque siempre lo niegan. Si bien ese viraje es posterior al de Qatar, padrino financiero de la Hermandad Musulmana, su significado es exactamente el mismo: son regímenes autoritarios, aparentemente antiisraelíes cuya profunda alianza con Tel Aviv aparece súbitamente.

Es importante recordar aquí que la expresión «primavera árabe», surgida y acuñada en Occidente, no es más que un engaño tendiente a hacernos creer que los regímenes de Túnez y Egipto fueron derrocados por los pueblos. Si bien es cierto que en Túnez hubo un levantamiento popular, también lo es que su objetivo no era llegar a un cambio de régimen sino lograr una evolución económico-social. No fue la gente que se lanzó a las calles sino Estados Unidos quien ordenó a Zinedin el-Abidin Ben Ali y a Hosni Mubarak que abandonaran el poder. Posteriormente, fue la OTAN la que derrocó a Muammar el-Khadafi y provocó su linchamiento. Y ahora son nuevamente la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo quienes han alimentado la agresión contra Siria.

En todo el norte de África –con excepción de Argelia– la Hermandad Musulmana llegó al poder gracias al respaldo de Hillary Clinton. Y en toda esa región, la Hermandad Musulmana tiene a cargo de la comunicación una serie de consejeros turcos, amablemente puestos a su disposición por el gobierno de Erdogan. Y en cada uno de esos casos, la «democracia» no ha sido otra cosa que una apariencia que ha permitido a la Hermandad Musulmana islamizar la sociedad, a condición de que ella misma respalde el capitalismo seudoliberal de Estados Unidos.

El término «islamizar» no es una referencia a la realidad sino a la retórica de la Hermandad Musulmana. Esa cofradía pretende controlar la vida privada de los individuos basándose para ello en principios externos al Corán. Rechaza el papel de la mujer en la sociedad e impone una vida de austeridad, sin alcohol, tabaco ni sexo… al menos para los demás.



Durante una decena de años, la Hermandad Musulmana optó por la discreción, dejando la transformación de la enseñanza pública en manos de la secta de Fetullah Gulen, a la que pertenece el presidente de Turquía, Abdulla Gul.

Aunque la Hermandad Musulmana proclama a los cuatro vientos su odio por el American Way of Life, el hecho es que opera bajo la protección de los anglosajones (Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel), que siempre han sabido utilizar la violencia de dicha cofradía contra todo el que se resiste a los designios imperiales. La hasta hace poco secretaria de Estado Hillary Clinton tenía en su equipo de trabajo a su ex asistente personal, la señora Huma Abedin –esposa del dimitente diputado sionista estadounidense Anthony Weiner. La madre de Huma Abedin, Saleha Abedin, dirige la rama femenina mundial de la Hermandad Musulmana. Es por esa vía que la señora Clinton azuzaba a la cofradía.

La Hermandad Musulmana proporcionó la ideología de al-Qaeda a través de un miembro de la cofradía: Ayman al-Zawahiri, organizador del asesinato del presidente egipcio Annuar el-Sadat y actual líder de esa organización terrorista. Al-Zawahiry, al igual que Osama ben Laden, ha sido desde siempre un agente de los servicios de inteligencia estadounidenses. A pesar de ser presentado oficialmente como el enemigo público de Estados Unidos, el hecho es que se reunía con mucha regularidad con los representantes de la CIA, en la embajada de Estados Unidos en Bakú, desde 1997 hasta 2001, según el testimonio de la ex traductora de la CIA Sibel Edmonds, en el marco de la operación «Gladio B».

El asesinato del presidente egipcio Sadat.


Una dictadura paulatina

Durante su estancia en la cárcel, Erdogan afirmó haber roto sus vínculos con la Hermandad Musulmana y abandonó el partido de la cofradía. Logró ser electo y poco a poco fue instaurando una dictadura. Arrestó y encarceló a dos tercios de los generales turcos, acusándolos de haber participado en el Gladio, la red secreta de influencia estadounidense. Bajo el régimen de Erdogan, Turquía se ha convertido en el país con la mayor tasa mundial de encarcelamiento de periodistas, dato que la prensa occidental ocultó hasta ahora, por tratarse de un país miembro de la OTAN.

El ejército turco siempre ha sido el guardián tradicional del laicismo kemalista. Y desde el 11 de septiembre de 2001, oficiales de alto rango que veían con inquietud la deriva de Estados Unidos hacia el totalitarismo, se pusieron en contacto con sus homólogos de Rusia y China. Para erradicar con esa tendencia, varios jueces fueron utilizados entonces para recordar a esos militares sus antecedentes proestadounidenses.

Como en toda profesión, puede haber periodistas delincuentes. Pero si Turquía muestra el promedio de encarcelamiento de periodistas más elevado del mundo es porque existe una política sistemática de intimidación y represión. Con excepción del canal Ululsal, la televisión turca se había convertido en un permanente panegírico al régimen de Erdogan. Y la prensa escrita iba por el mismo camino.

«Cero problemas» con los vecinos

Igualmente risible era la política exterior de Ahmed Davutoglu. Después de tratar de resolver los problemas que el imperio otomano había dejado pendientes hace más de un siglo, el profesor Davutoglu trató de utilizar al presidente estadounidense Obama contra el primer ministro israelí Netanyahu organizando la «Flotilla de la Libertad» hacia Palestina. Sin embargo, menos de 2 meses después del acto israelí de piratería contra la flotilla, el propio Davutoglu aceptaba la creación de una comisión investigadora internacional encargada de enterrar el incidente y retomaba, por debajo de la mesa, la cooperación con Tel Aviv.

Otro indicio de la cooperación entre la Hermandad Musulmana y al-Qaeda: la cofradía embarcó en el Marvi Marmara a Mahdu al-Hatari, el número 2 de al-Qaeda en Libia y probable agente de los servicios británicos de inteligencia.

Debacle económica

¿Cómo es posible que Turquía echara a perder no sólo toda una década de esfuerzos diplomáticos de restauración de sus relaciones internacionales sino incluso su crecimiento económico? En marzo de 2011, Turquía participa en la operación de la OTAN contra Libia, uno de sus principales socios económicos. Al terminar esa guerra, Libia quedó destruida y Turquía perdió aquel mercado. Pero al mismo tiempo, Ankara se lanzó en la guerra contra su vecino sirio, con el que acababa de firmar un año antes un acuerdo de liberalización del comercio. El resultado no se hizo esperar: el crecimiento, que había sido del 9,2% en 2010, cayó en 2012 al 2,2% y sigue bajando.

Relaciones públicas

A Erdogan se le subió a la cabeza la llegada de la Hermandad Musulmana al poder en el norte de África. Al expresar abiertamente su ambición imperial otomana, el primer ministro turco incomodó, para empezar, al público árabe. Y luego se ganó la desconfianza de la mayoría de su pueblo.

Por un lado, el gobierno turco financia Fetih 1453, largometraje que –con un presupuesto faraónico para las posibilidades de Turquía– supuestamente debía celebrar la conquista de Constantinopla, pero basado en un argumento históricamente falso. Pero por otro lado trata de prohibir la serie televisiva más célebre de todo el Medio Oriente –El harem del sultán– porque la verdad no ofrece una imagen pacífica de los otomanos.

La verdadera razón de la sublevación

La prensa occidental resalta, en el actual levantamiento, varios puntos que en realidad son detalles: un proyecto inmobiliario en Estambul, la prohibición de la venta nocturna de alcohol, declaraciones que alientan la natalidad. Todo eso existe, pero no basta para provocar una revolución.

Al mostrar su verdadero rostro, el régimen de Erdogan se separó de la población. Sólo una minoría de los sunnitas puede identificarse hoy con el programa retrógrado e hipócrita de la Hermandad Musulmana. Pero si bien el 50% de los turcos son sunnitas, un 20% son alevíes (o sea, alauitas), otro 20% son kurdos y el 10% restante pertenece a otras minorías. Las estadísticas muestran, por lo tanto, que Erdogan no puede resistir ante la sublevación que su política ha provocado.

Al derrocar a Erdogan los turcos no resolverían únicamente su propio problema. También pondrían fin a la guerra de Turquía contra Siria. He señalado varias veces que ese conflicto se detendría si llegara a desaparecer uno de sus padrinos. Lo cual sucederá pronto. Los turcos pondrían fin así a la expansión de la Hermandad Musulmana. La caída de Erdogan sería el preludio de la de sus amigos, desde Ghannouchi en Túnez hasta Morsi en Egipto. Es, en efecto, poco probable que esos gobiernos artificiales, impuestos a través de elecciones “arregladas”, logren sobrevivir a la caída de su poderoso padrino.

Fuente: Voltairenet
la proxima guerra imperio frances dessde el siglo 17 al 18 mali africa argelia
Exactamente como se predijo, el curso de la "intervención" francesa en la nación norteafricana de Malí se ha extendido a Argelia - el siguiente objetivo más probable de los intereses geopolíticos occidentales en la región desde la exitosa desestabilización de Libia en 2011. En el artículo de la semana pasada "La hipocresía de Francia mientras caen las bombas en Malí" se señaló específicamente que:

"Ya en agosto de 2011, Bruce Riedel, del think-tank financiado por el sistema financiero corporativo, la Institución Brookings, escribió que "Argelia será la próxima en caer", donde alegremente predijo que el éxito en Libia podría envalentonar a los elementos radicales en Argelia, AQMI en particular. Entre la violencia extremista y la perspectiva de ataques aéreos franceses, Riedel esperaba ver la caída del gobierno argelino. Irónicamente Riedel señaló:

Argelia ha expresado particular preocupación de que los disturbios en Libia podrían llevar al desarrollo de un refugio seguro y principal santuario de Al-Qaeda y otros yihadistas extremistas.

Y gracias a la OTAN, eso es exactamente en lo que se ha convertido Libia - un santuario patrocinado por Occidente para Al-Qaeda. El avance de AQMI (al-Qaeda en el Magreb Islámico) en el norte de Malí y la participación francesa ahora verá el conflicto inevitablemente extenderse a Argelia. Debe tenerse en cuenta que Riedel es co-autor del libro "Wich path to Persia?" que abiertamente conspira para armar a una nueva organización listada como terrorista por el Departamento de Estado de EE.UU.  (listada como la #28), los Mujahedin-e Khalq (MEK) para causar estragos en todo Irán y ayudar a derrumbar el gobierno de ese país - que muestra un patrón de utilización de organizaciones claramente terroristas, incluso las que figuran como tal por el Departamento de Estado de EE.UU., para llevar a cabo la política exterior de EE.UU."



Ahora, se informa de que terroristas vinculados a al-Qaeda han tomado rehenes estadounidenses en Argelia en lo que está siendo descrito por la prensa occidental como un "desbordamiento" de las operaciones de Francia en Mali. The Washington Post, en su artículo, "Militantes vinculados a al-Qaeda se apoderan de un complejo petrolero de BP en Argelia, toman rehenes en venganza por Malí", afirma:

"Mientras los helicópteros militares argelinos sobrevolaban el desierto del Sahara, los militantes islamistas se escondieron para pasar la noche en un complejo de gas natural que habían asaltado la mañana del miércoles, matando a dos personas y tomando decenas de rehenes extranjeros en lo que podría ser el primer derrame de la intervención de Francia en Malí".

The Wall Street Journal, en su artículo, "Militantes toman rehenes estadounidenses en Argelia", informa que:

"Militantes con posibles vínculos con al-Qaeda han capturado unos 40 rehenes extranjeros, incluidos varios estadounidenses, en un campo de gas natural en Argelia, lo que representa un nuevo nivel de amenaza para los países que tratan de mitigar la creciente influencia de los extremistas islámicos en África.

Mientras los agentes de seguridad en los EE.UU. y Europa evaluaron las opciones para llegar a los cautivos desde bases lejanas, las fuerzas de seguridad argelinas fracasaron en su intento de asaltar la noche del miércoles las instalaciones".

El Wall Street Journal también ha añadido:

"El secretario de Defensa, Leon Panetta, dijo que los EE.UU. tomarían" las medidas necesarias y adecuadas "en la situación de los rehenes, y no descartó una acción militar. Agregó que el ataque en Argelia podría representar un derrame del conflicto de Malí."

Y es la acción militar, tanto encubierta como cada vez mas manifiesta, la que hará que los elementos extremistas manipulados por Occidente y sus falsos esfuerzos por frenarlos, que cada vez más se infiltren y se extiendan a través de la frontera entre Malí y Argelia, al tiempo que los viejos mapas imperiales de Europa se vuelven a redibujar ante nuestros ojos.

Imagen: El imperio francés en su apogeo justo antes de las guerras mundiales. Las regiones que son ahora Libia, Argelia, Mali y Costa de Marfil, todas afrontan una reconquista por parte de los franceses y anglo-americanos, con las tropas francesas, literalmente, ocupando la región y desempeñando un papel fundamental en la instalación de regímenes afines a Occidente. Observe también que Siria era también un holding francés - ahora bajo el ataque de terroristas financiados, entrenados y respaldados por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña - los mismos terroristas contra los que supuestamente luchan en Malí y ahora en Argelia.

Mientras tanto, estas fuerzas terroristas mismas continuan recibiendo fondos, armas, apoyo militar encubierto y reconocimiento diplomático en Siria, por porte de la OTAN, y en particular los EE.UU. y Francia, que son a la vez los que afirman luchar contra los aliados ideológicos del "Ejército Libre de Siria" en el norte de África. En realidad, Al Qaeda está permitiendo que los EE.UU. y Francia intervengan e interfieran en Argelia, después de varios intentos en 2011 de provocar la subversión política que fue derrotada por el gobierno argelino. Al Qaeda es esencialmente a la vez un casus belli y una fuerza mercenaria, desplegada por Occidente contra los países que son su objetivo. Es evidente que las operaciones francesas tratan de desencadenar conflictos armados en Argelia, así como una posible intervención militar occidental allí también, con el conflicto de Malí sirviendo sólo como un pretexto.

Fuente: Land Destroyer
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Los generales en Egipto han vuelto a la atención de los medios con las especulaciones de que los hombres más poderosos del país pueden volver a intervenir en la crisis política y empujar al presidente a un lado para reclamar las riendas.

En una repetición de la revolución del 25 de enero, los manifestantes el sábado se han montado en los tanques militares en El Cairo pidiendo al presidente Mohamed Mursi que retire su decreto de amplios poderes del 22 de noviembre.

El sábado, los militares instaron a las fuerzas políticas a resolver la disputa mediante el diálogo diciendo que llevarían al país a un "oscuro túnel", dando a entender la intervención militar.

"Cualquier cosa que no sea el diálogo nos obligará a ir hacia un oscuro túnel con consecuencias desastrosas, algo que no vamos a permitir", según un comunicado del Ejército leído en la televisión estatal.

El no poder llegar a un consenso "no le interesa a ninguna de las partes. La nación en su conjunto va a pagar el precio", agregó el comunicado.



Los militares hicieron hincapié en que el diálogo es la "mejor y única" manera de sacar a Egipto de su crisis adoptada por los Hermanos Musulmanes. El país ya vio cómo el ejército tenía el control de los presidentes anteriores especialmente después de la caída de Mubarak.

Sin embargo, Mursi empujó a un lado a los generales en agosto y han mostrado poco interés en intervenir en la última crisis de Egipto.

Un alto funcionario de los Hermanos Musulmanes dio la bienvenida a las declaraciones del ejército como "equilibradas" y neutrales. El ex ministro de Relaciones Exteriores, Amr Moussa, ahora líder de la oposición, dijo que el ejército estaba simplemente respondiendo a una "situación sumamente peligrosa".

El ejército comenzó a afirmarse más, sellando el palacio presidencial con tanques y alambre de púas, diciendo que "se dan cuenta de su responsabilidad nacional en la protección de los intereses superiores de la nación", y las instituciones estatales.

El diario estatal Al-Ahram informó que Mursi pronto autorizaría a las fuerzas armadas a ayudar a la policía a mantener el orden y darle facultades de arresto en virtud de un decreto aprobado por el gabinete. No dijo cuando se publicaría el decreto.

Las protestas degeneraron en enfrentamientos nocturnos esta semana entre los partidarios y opositores de Mursi dejando a siete personas muertas y 640 más que resultaron heridas.

Las decenas de miles de enemigos de Mursi que pasaron sobre los tanques y cortaron el alambre de púas para llegar a las puertas del palacio en la noche del viernes se han dispersado, pero un núcleo duro pasó la noche en una veintena de tiendas de campaña.

Algunos habían pintado con spray "¡Abajo Mursi" en los tanques de la Guardia Republicana de élite apostados allí después de que los enfrentamientos entre grupos rivales mataron al menos a siete personas e hirieran a 350 esta semana.

Otros cubrieron los tanques con carteles de Mursi y la palabra "Márchate" escrita sobre su cara con letras rojas.

Los partidarios de Mursi de los Hermanos Musulmanes a su vez temen que el poder judicial, con sus numerosos miembros nombrados de la era Mubarak estén conspirando para bloquear sus reformas post-Mubarak.

El Guía Supremo de la Hermandad Musulmana, Mohamed Badie, denunció las protestas de la oposición que se arremolinaban alrededor de los muros del palacio de Mursi, diciendo que "arruinaban la legitimidad".

Badie dijo que ocho personas, todos ellas miembros de la Hermandad, habían sido asesinadas esta semana, e instó al Ministro del Interior a explicar por qué la policía no había podido evitar que los agresores incendiaran la sede de la organización, y otras 28 oficinas.

"Enójense con la Hermandad y ódiennos tanto como quieran, pero sean razonables y preserven la unidad de Egipto," dijo en una conferencia de prensa. "Esperamos que todo el mundo vuelva al diálogo."

La crisis ha puesto de manifiesto las profundas divisiones sobre el destino de un país de 83 millones de habitantes donde la eliminación de Mubarak hace 22 meses dio lugar a una desordenada transición liderada por el ejército, con la Hermandad y sus aliados ganando dos elecciones.

La Hermandad bien organizada, que empujó Mursi de la oscuridad al poder, sigue siendo su fuente más segura de apoyo, con más de 80 años de lucha religiosa y política detrás de él.

A última hora del viernes, el primer ministro Hisham Kandil instó a las fuerzas políticas a adoptar "medidas valientes y constructivas" llamando a las protestas y a unirse al diálogo sin condiciones previas.

Mientras que la principal coalición de la oposición está boicoteando el diálogo, Mursi podría verse acompañado por algunos magistrados o políticos tales como Ayman Nour, quien fue derrotado cuando se postuló a la presidencia en 2005, la única carrera electoral con mas de un candidato de la era Mubarak.

La Unión Africana, de la que Egipto es miembro, también hizo un llamamiento este sábado para conversar sobre el referéndum constitucional para llegar a un consenso.

La inestabilidad en Egipto preocupa a Occidente, especialmente a Estados Unidos, que ha dado miles de millones de dólares a El Cairo en ayuda militar y de otro tipo, desde que firmó la paz con Israel en 1979.

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Las protestas, que han estallado en todo el país después del anuncio de los aumentos de precios, que alcanzan hasta el 54% en el caso de las bombonas de gas, han superado el marco de lo social para convertirse en políticas, con llamamientos al derrocamiento del régimen.

El diario jordano Al-Arab al-Yaum señaló que durante las protestas de los pasados días numerosos eslóganes fueron gritados contra el primer ministro, pero también contra el rey. El monarca ha cambiado cuatro veces de primer ministro desde el comienzo de la Primavera Árabe y ha convocado unas elecciones anticipadas para enero, que han sido boicoteadas por los Hermanos Musulmanes.

Las manifestaciones tuvieron lugar en toda Jordania, especialmente en la capital Ammán y en las ciudades de Arbad, Al Kark y Al Mafrak. Retratos del rey fueron quemados durante las marchas, que acabaron en violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Pero aún...el riesgo de que estas protestas acaben desembocando en una revolución es real dada la decisión de los Hermanos Musulmanes, que es la organización más grande del país, de tomar parte en estos eventos.



De hecho, según el periódico Al Quds al Arabi, el sindicato de maestros, controlado por los Hermanos Musulmanes, convocó una huelga general en todas las escuelas del reino hashemí el pasado miércoles. Cientos de estudiantes descendieron a las calles para manifestarse. Asimismo, la Unión de Abogados anunció el comienzo de una huelga indefinida y advirtió sobre el inicio de una campaña de desobediencia civil.

Está previsto también que el viernes el movimiento de protesta de los Hermanos Musulmanes dé lugar a una gran manifestación, que podría ser la mayor que el país ha visto en los últimos meses.

Por su parte, la Dirección General de la Seguridad Pública emitió un comunicado en el que “denunció la presencia de elementos perturbadores entre los manifestantes, que han aprovechado la subida de los precios de los productos derivados del petróleo para realizar actos de saqueo y vandalismo, e incluso para incendiar los edificios de entidades públicas y privadas en algunas provincias y cometer delitos con el fin de conseguir objetivos personales”.

Según el sitio web de Al Quds al Arabi, cócteles Molotov fueron arrojados en la mañana del miércoles contra la sede de los tribunales administrativos en la ciudad de Karak, donde manifestantes enmascarados incendiaron también otros edificios públicos y bancos. Intercambios de disparos tuvieron lugar entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad en la misma ciudad.

Los manifestantes coreaban: “Nuestro pueblo se rebela contra ti. ¡Abajo el rey Abdulá! o “La Libertad viene de Dios. Guárdate de nuestra ira Abdulá”. Algunos llevaban también pancartas en las que se decía “Derroquemos a la monarquía”.

Según los observadores políticos, estas protestas son similares a las otros países que han experimentado la Primavera Árabe y señalan que ellas se están expandiendo más rápidamente y de forma más organizada Jordania que en otros países.

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