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Un comandante militar iraní asegura que la organización libanesa Hezbolá está preparada para abrir un segundo frente de ataques contra Israel cuando se cumple un mes de combates entre el Ejército y Hamás en Gaza.

El general Hossein Salami, teniente comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, asegura que Hezbolá está dispuesto a "atacar al régimen sionista con sus misiles de alta precisión".

"Hoy en día todos los residentes de los territorios ocupados se sienten inseguros y su seguridad está en una ecuación que, en un lado tiene al poderoso Hezbolá, que está listo para asaltar los territorios ocupados y todo el mundo sabe del poder de destrucción y precisión de sus armas, y en el otro a la resistencia palestina, que ha destruido 11 tanques del régimen y dañado otros 48 utilizando buenas tácticas, técnica, tecnologías, misiles, cohetes y armas nuevas", relató Salami en una entrevista en directo para la televisión iraní, según la agencia semioficial de noticias Fars.



Salami también criticó a los estados árabes más moderados por oponerse, en su opinión, a la "resistencia palestina".

El general iraní afirmó que Egipto, Arabia Saudita y Jordania son tres aliados de EE.UU. en Oriente Medio cuyas respectivas agendas políticas están supeditadas a las de Washington y Tel Aviv, según recoge Fars.

"La razón por la que el régimen sionista ha elegido esta oportunidad para atacar a Gaza es que sentía que las políticas de los estados árabes de la región están mejor coordinadas con las suyas que con las de la resistencia", aseveró el comandante.

El general también afirmó que EE.UU. ha tratado de sustituir la "amenaza sionista" en la región por la que supuestamente representaría Irán demonizando a Teherán.

Fuente: Fars
A medida que la delegación israelí llega a El Cairo para mantener conversaciones indirectas con Hamas, al final de las primeras 24 horas de una tregua de tres días en la guerra de Gaza, los portavoces del gobierno israelí han hecho grandes esfuerzos la noche del martes, 6 de agosto, para convencer al público de que la guerra de Gaza había terminado y el enemigo había sido seriamente degradado.

El Jefe del Estado Mayor, el teniente general Benny Gantz fue tan lejos como para declarar: "Ahora entramos en un período de rehabilitación." Esto no era exactamente el mensaje que los soldados querían escuchar de su comandante mientras salían de los campos de batalla de Gaza después de 28 días de duros combates y fuertes pérdidas.

Pero los artistas gubernamentales ya estaban produciendo una situación hipotética horrible que representaba una operación teórica para conquistar toda la Franja de Gaza.

Este escenario, que se dice ha sido puesto ante el gabinete de seguridad la semana pasada en el debate sobre la táctica para la siguiente fase de la operación, costaría cientos de vidas de soldados israelíes y llevaría a una ocupación israelí de cinco años para purgar el territorio de los 20.000 terroristas y deshabilitar su maquinaria militar.

Este escenario fue ideado para silenciar a los descontentos, incluidos los ciudadanos que viven dentro del rango de la Franja de Gaza, que se niegan a regresar a sus hogares porque el peligro no ha pasado.

Las alternativas que el gabinete considera nunca incluyeron la plena ocupación de la Franja de Gaza. La opción más seria, que los ministros examinaron y rechazaron en la primera semana de la guerra, fue enviar tropas en un ataque relámpago para destruir los centros de mando de Hamas y de la estructura militar de su núcleo y salir rápido. Si se hubiera ejercido dicha opción en una etapa temprana en el conflicto, en lugar de los diez días de ataques aéreos, podrían haberse salvado las numerosas pérdidas palestinas ​​y la devastación de propiedades, en la medida de lo que preocupa a la mayoría de los israelíes también.

Y esta semana otra vez, los políticos que ejecutan la guerra decidieron acortarla, independientemente del asesoramiento en operaciones viables para llevar la operación antiterrorista a un final exitoso para la población que vive bajo el terror de Hamas desde hace más de una década.

La decisión de ir adelante en lugar de un alto el fuego y negociaciones indirectas con Hamas era muy costosa para el primer ministro Binyamin Netanyahu en casa y muy criticada. En el primer día del alto el fuego el martes la calificación del primer ministro Binyamin Netanyahu en las encuestas se redujo drásticamente a poco más del 60 por ciento, su calificación antes de la guerra, tras haber subido a los ochenta en el pico de la operación.

La forma como los líderes de Israel han manipulado y llevado a una conclusión la Guerra de Gaza tiene cuatro consecuencias que trascienden de su esfera inmediata:


1. El hecho de que, después de recibir una severa paliza, Hamas sigue en pie y se va con la mayor parte de su infraestructura militar indemne, le proporciona el núcleo de un ejército palestino regular, que los islamistas no tenían antes de la puesta en marcha de la Operación Borde Defensivo el 7 de julio.

Este núcleo es ya una fuerza de combate activa, con buen entrenamiento para el combate y con popularidad nacional - no sólo en la Franja de Gaza, sino también en el dominio de Cisjordania de la Autoridad Palestina.

Así que Hamas llega a la mesa de negociaciones de El Cairo con una tarjeta militar de nuevo cuño.

2. Las perspectivas de una acomodación de posguerra que cambiará el paisaje terrorista de la Franja de Gaza son tenues. Estrategas gubernamentales israelíes han dado a entender que el presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas podría ser una figura adecuada para dirigir una adaptación tal. Esto es un sueño imposible. El ala militar de Hamas nunca contemplaría dar rienda suelta a este rival en su territorio. Y, de todos modos, Abbas no muestra ninguna inclinación para adaptarse a cualquier esquema de Israel para Gaza.

3. Cuando Ban Ki-moon visitó Jerusalén el 22 de julio para presionar para un alto el fuego en Gaza y las conversaciones sobre las causas profundas del conflicto palestino-israelí, Netanyahu espetó: ¡No puedes hablar con Hamas. Ellos son extremistas islámicos como Al Qaeda, Estado Islámico, los talibanes o Boko Haram!

Sin que sus palabras fueran recogidas en ese mismo mundo islámico. Los ojos allí rastrearon cuidadosamente cada etapa del conflicto de Gaza, después de entender que se ha elevado a un nivel comparable al de la guerra contra Al Qaeda.

Así, después de recortar la operación contra Hamás, Israel puede encontrar que ha aterrizado en el nido de unas nuevas avispas. En este momento, el Estado islámico y el Frente Nusra en Siria están luchando para ampliar sus puntos de apoyo en Siria e Iraq para un empuje hacia el Líbano. Es posible que no se detengan allí.

Si se permitiera a los yihadistas sobre la marcha juzgar a las FDI incapaces de vencer a Hamas, esto podría convertirse para Israel en una nueva amenaza extremadamente peligrosa.

4. Irán también habrá tomado nota del hecho de que, dos veces en dos años, los líderes de Israel se abstuvieron de llevar a una conclusión victoriosa una guerra iniciada por las fuerzas militares que Teherán había fortificado, entrenado y financiado - primero Hezbolá en la guerra del Líbano de 2006, que terminó en un empate, y ahora el enfrentamiento con los islamistas palestinos que ha terminado de manera similar.

Fuente: Debkafile
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Por Thierry Meyssan

Cada cual tiene su propia opinión para explicar las masacres que el Estado de Israel está cometiendo en Gaza. En los años 1970-1980 eran vistas como una expresión del imperialismo anglosajón. Pero hoy muchos interpretan esas matanzas como un conflicto entre judíos y árabes. Pasando en revista unos 4 siglos de Historia, Thierry Meyssan, analista y consultante de varios gobiernos, analiza el origen del sionismo, sus verdaderas ambiciones y señala el verdadero enemigo.

La guerra que desde hace 66 años ha venido librándose ininterrumpidamente en Palestina atraviesa una nueva etapa con las operaciones israelíes «Guardianes de nuestros hermanos» y «Roca indestructible», extrañamente traducidas en la prensa occidental como «Margen Protector».

Es evidente que Tel Aviv –que optó por explotar la desaparición de 3 jóvenes israelíes para desencadenar estas operaciones militares y «arrancar de raíz el Hamas» esperando poder explotar el gas de Gaza, conforme al plan ya enunciado en 2007 por el actual ministro de Defensa de Israel– se ha visto superado por la reacción de la Resistencia palestina. La Yihad Islámica respondió disparando cohetes de alcance medio, muy difíciles de interceptar, que se agregaron a los que dispara el Hamas.

La violencia de los acontecimientos, que ya han costado la vida a más de 1 500 palestinos y a 62 israelíes (con la salvedad de que las cifras israelíes están sometidas a una férrea censura militar y probablemente son minimizadas), ha provocado una ola de protestas en el mundo entero. Además de sus 15 miembros, el Consejo de Seguridad de la ONU –reunido el 22 de julio– escuchó las intervenciones de otros 40 Estados que decidieron expresar su indignación ante el comportamiento de Tel Aviv y su «cultura de la impunidad». Al extremo que, en vez de las 2 horas habituales, la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la «crisis de Gaza» duró 9 horas.


Simbólicamente, Bolivia declaró Israel «Estado terrorista» y abrogó el acuerdo de libre circulación firmado con ese país. Pero las declaraciones de protesta generalmente no vienen acompañadas de ayuda militar para los agredidos, con excepción de la de Irán y, simbólicamente, la de Siria. Estos dos países respaldan a la población palestina a través de la Yihad Islámica –la rama militar del Hamas– sin apoyar su rama política, que es miembro de la Hermandad Musulmana, y también aportan su respaldo al FPLP-CG [Frente Popular por la Liberación de Palestina-Comando General].

Al contrario de lo sucedido durante las operaciones anteriores («Plomo fundido» en 2008 y «Columna de nubes», traducida está última en Occidente como «Pilar defensivo»), los dos Estados que protegen a Israel en el Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos y el Reino Unido) facilitaron esta vez la elaboración de una declaración del presidente del Consejo de Seguridad donde se subrayan las obligaciones humanitarias de Israel. Más allá de la cuestión fundamental de un conflicto que sigue sin resolver desde 1948, lo que estamos viendo es un consenso para expresar una condena mínima del uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel.

Sin embargo, tras este aparente consenso se esconden análisis muy diferentes: algunos autores interpretan el conflicto como una guerra de religión entre judíos y musulmanes mientras que otros lo ven como una guerra política según un esquema colonial clásico. ¿Cuál es la realidad?

¿Qué es el sionismo?

A mediados del siglo XVII, los calvinistas británicos se reagruparon alrededor de Oliver Cromwell y cuestionaron la fe y la jerarquía del régimen imperante en Gran Bretaña. Después de derrocar la monarquía anglicana, el «Lord protector» pretendió permitir al pueblo inglés alcanzar el estado de pureza moral necesario para atravesar una tribulación de 7 años, acoger el regreso de Cristo y vivir apaciblemente con él durante 1 000 años (el «Millenium». Para ello, según su interpretación de la Biblia, había que dispersar a los judíos por todo el mundo, reagruparlos después en Palestina y reconstruir allí el templo de Salomón. Bajo esa perspectiva, Oliver Cromwell instauró un régimen puritano, anuló en 1656 la medida que prohibía a los judíos instalarse en Inglaterra y anunció que su país se comprometía a crear en Palestina el Estado de Israel.

Al ser derrocada la secta de Cromwell, al final de la «Primera Guerra Civil Inglesa», y resultar muertos o exilados sus partidarios, se restableció la monarquía anglicana y esta abandonó el sionismo –o sea, el proyecto de creación de un Estado para los judíos. Pero resurgió en el siglo XVIII, con la «Segunda Guerra Civil Inglesa» –así se denomina en los manuales de Historia de la enseñanza secundaria del Reino Unido– que el resto del mundo conoce como la «Guerra de Independencia de los Estados Unidos» (1775-83). Contrariamente a lo que todo el mundo cree, esa guerra no se basó en los ideales de la Ilustración, que más tarde animaron la Revolución Francesa, sino que fue financiada por el rey de Francia y se libró por motivos religiosos y al grito de «¡Nuestro Rey es Jesús!».

George Washington, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin, por sólo mencionarlos a ellos, se presentaron como los sucesores de los partidarios exilados de Oliver Cromwell. Lógicamente, Estados Unidos retomó el proyecto sionista.

En 1868, la reina Victoria designó como primer ministro de Inglaterra al judío Benjamin Disraeli, quien propuso conceder algo de democracia a los descendientes de los partidarios de Cromwell para poder apoyarse sobre todo el pueblo y extender por el mundo el poder de la Corona. Sobre todo propuso una alianza con la diáspora judía como medio de aplicar una política imperialista cuya vanguardia sería precisamente esa diáspora. En 1878, el propio Disraeli incluyó «la restauración de Israel» en el orden del día del Congreso de Berlín sobre la nueva repartición del mundo.

Fue sobre esa base sionista que el Reino Unido restableció relaciones con sus ex colonias de América, ya convertidas en Estados Unidos, al término de la «Tercera Guerra Civil Inglesa», denominada en Estados Unidos como «American Civil War» y en Europa continental como la «Guerra de Secesión» (1861-1865), en la que salieron vencedores los WASP (White Anglo-Saxon Puritans) sucesores de los partidarios de Cromwell. También en este caso es de manera totalmente errónea que se presenta esa guerra como una lucha contra la esclavitud sin tener en cuenta que 5 Estados del norte todavía seguían practicando esa forma de explotación.

O sea, casi hasta el final del siglo XIX, el sionismo es un proyecto exclusivamente puritano y anglosajón al que se suma sólo una élite judía. Pero es firmemente condenado por los rabinos, quienes interpretan la Torah como una alegoría y no como un plan político.

Entre las consecuencias actuales de esos hechos históricos está el que haya que reconocer que el sionismo, además de plantear como objetivo la creación de un Estado para los judíos, también sirvió de base a la fundación de Estados Unidos. A partir de esa conclusión, la cuestión de saber si las decisiones políticas de ese conjunto se toman en Washington o en Tel Aviv deja de tener relevancia. La misma ideología controla el poder en ambos países. Por otro lado, al ser el sionismo el elemento que permitió la reconciliación entre Londres y Washington cuestionarlo es atacar la base misma de esa alianza, la más poderosa del mundo.

La adhesión del pueblo judío
al sionismo anglosajón

En la historia oficial actual generalmente se pasa por alto el periodo del siglo XVII al siglo XIX y se presenta a Theodor Herzl como el fundador del sionismo. Sin embargo, según las publicaciones internas de la Organización Sionista Mundial, eso también es falso.

El verdadero fundador del sionismo contemporáneo no es un judío sino un cristiano dispensionalista. El reverendo William E. Blackstone era un predicador estadounidense que consideraba que los verdaderos cristianos no tendrían que sufrir las duras pruebas del fin de los tiempos. Predicaba que los verdaderos cristianos serían sustraídos a la batalla final y enviados al cielo (el llamado «arrebatamiento de la Iglesia», en inglés «the rapture»). Para el reverendo Blackstone, los judíos librarían esa batalla, de la que saldrían además convertidos a la fe del Cristo victorioso.

Es la teología del reverendo Blackstone lo que sirvió de base al inquebrantable apoyo de Washington a la creación de Israel. Y eso sucedió muchos antes de la creación del AIPAC y de que ese grupo de presión proisraelí tomara el control del Congreso de Estados Unidos. En realidad, el poder de ese grupo de presión no reside tanto en su dinero y su capacidad para financiar campañas electorales como en esa ideología, que aún sigue vigente en Estados Unidos.

Por muy estúpida que pueda parecer, la teología del «arrebatamiento» es hoy en día muy poderosa en Estados Unidos. Incluso se ha convertido en un fenómeno de librería y ha llegado a las pantallas cinematográficas (Ver el film Left Behind, con Nicolas Cage, cuyo estreno está programado para el mes de octubre).

Theodor Herzl era un admirador del comerciante de diamantes Cecil Rhodes, el teórico del imperialismo británico y fundador de Sudáfrica, de Rhodesia (a la que incluso dio su nombre) y de Zambia (ex Rhodesia del Norte). Herzl no era israelita y ni siquiera le había hecho la circuncisión a su hijo. Ateo, como muchos burgueses europeos de su época, Herzl recomendó al principio la asimilación de los judíos, estimando incluso que debían convertirse al cristianismo. Sin embargo, retomando la teoría de Disraeli, Herzl concluyó que la mejor solución era hacerlos participar en el colonialismo británico creando un Estado judío, en la actual Uganda o en Argentina, así que siguió el ejemplo de Cecil Rhodes con la compra de tierras y con la creación de la Agencia Judía.

Blackstone logró convencer a Herzl de que debía vincular las preocupaciones de los dispensionalistas con las de los colonialistas. Para eso bastaba con estipular que la creación de Israel debía ser en Palestina y justificarla con referencias bíblicas. Gracias a esa idea bastante simple Blackstone y Herzl lograron que la mayoría de los judíos se sumara a su proyecto. Hoy en día Herzl está enterrado en Israel –en la cima del Monte Herzl– y el Estado israelí puso en su ataúd la Biblia anotada que Blackstone le había regalado.


Así que el objetivo del sionismo nunca fue «salvar al pueblo judío dándole una patria» sino hacer triunfar el imperialismo anglosajón asociando los judíos a esa empresa. Además, no sólo el sionismo no es un producto de la cultura judía sino que la mayoría de los sionistas nunca fueron judíos, mientras que la mayoría de los judíos sionistas no son israelitas. Las referencias bíblicas, omnipresentes en el discurso oficial israelí, sólo reflejan el pensamiento del sector creyente del país y su principal función no es otra que convencer a la población estadounidense.

Fue durante ese periodo cuando se inventó el mito del pueblo judío. Hasta aquel momento los judíos se habían considerado como personas pertenecientes a una religión y reconocían que sus correligionarios europeos no eran descendientes de los judíos de Palestina sino de otras poblaciones que se habían convertido a esa religión durante el transcurso de la Historia.

Blackstone y Herzl fabricaron artificialmente la idea según la cual todos los judíos del mundo serían descendientes de los antiguos judíos de Palestina. A partir de ese momento el término «judío» comienza a aplicarse no sólo a la religión israelita sino que pasa a designar también una etnia. Basándose en una lectura literal de la Biblia, todos los judíos pasan así a ser beneficiarios de una promesa divina sobre la tierra palestina.

El pacto anglosajón para la creación de Israel en Palestina

La decisión de crear un Estado judío en Palestina fue tomada conjuntamente por los gobiernos de Gran Bretaña y Estados Unidos. La negoció el primer juez judío de la Corte Suprema estadounidense, Louis Brandela, bajo los auspicios del reverendo Blackstone, y fue aprobada tanto por el presidente estadounidense Woodrow Wilson como por el primer ministro británico David Lloyd George después de los acuerdos franco-británicos Sykes-Picot, en los que Francia y Gran Bretaña se repartían el «Medio Oriente». Este acuerdo sólo se hizo público de forma paulatina.

Al futuro secretario de Estado británico para las Colonias Leo Amery se le confió la tarea de instruir a los veteranos del «Cuerpo de Muleros de Sión» para crear, con los agentes británicos Ze’ev Jabotinsky y Chaim Weizmann, la «Legión Judía» en el seno del ejército británico.

El 2 de noviembre de 1917, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Lord Balfour, envió a Lord Walter Rotschild una carta abierta en la que se comprometía a crear un «hogar nacional judío» en Palestina. El presidente estadounidense Woodrow Wilson incluyó la creación de Israel entre sus objetivos de guerra oficialmente reconocidos (es el n° 12 de los 14 puntos presentados al Congreso de Estados Unidos el 8 de enero de 1918).

Todo ello demuestra que la decisión de crear el Estado de Israel no tiene nada que ver con la masacre contra los judíos desatada 20 años después en Europa, durante la Segunda Guerra Mundial.

El 3 de enero de 1919, durante la conferencia de paz de París, el emir Faisal –hijo del sharif de la Meca y futuro rey del Irak británico– firmó con la Organización Sionista Mundial un acuerdo donde se comprometía a respaldar la decisión anglosajona.

Así que la creación del Estado de Israel, concretada en contra de la población de Palestina, también contó con la complicidad de las monarquías árabes. En aquella época, el sharif de la Meca Husein ben Ali no interpretaba el Corán como lo hace el Hamas, no pensaba que «una tierra musulmana no puede ser gobernada por no musulmanes».

La creación jurídica del Estado de Israel

En mayo de 1942, las organizaciones sionistas realizaron su congreso en el hotel Biltmore de Nueva York. Los participantes decidieron convertir el «hogar nacional judío» de Palestina en el «Commonwealth judío» (referencia al Commonwealth brevemente instaurado por Cromwell en lugar de la monarquía británica) y autorizar la inmigración masiva de los judíos hacia Palestina. En un documento secreto se fijaron 3 objetivos muy precisos:
- «(1) El Estado judío abarcaría la totalidad de Palestina y probablemente la Transjordania;
- (2) el desplazamiento de la población árabe a Irak y
- (3) el control por parte de los judíos de todos los sectores de desarrollo y control de la economía en todo el Medio Oriente.»

En aquel momento, casi todos los participantes en el congreso de Nueva York ignoraban que la «solución final de la cuestión judía» (die Endlösung der Judenfrage) acaba de entrar en aplicación secretamente en Europa.

En definitiva, cuando los británicos ya no hallaban qué hacer para complacer simultáneamente a los judíos y los árabes, la ONU –que sólo contaba entonces con 46 Estados miembros– propuso un plan de partición de Palestina a partir de las indicaciones que le habían proporcionado… los británicos. Debía crearse un Estado binacional conformado por un Estado judío, un Estado árabe y una zona «bajo régimen internacional especial» para administrar los lugares sagrados (Jerusalén y Belén). El proyecto fue adoptado mediante la Resolución 181 de la Asamblea General de la ONU.

Sin esperar por la continuación de las negociones, el presidente de la Agencia Judía, David Ben Gurión, proclama unilateralmente el Estado de Israel, inmediatamente reconocido por Estados Unidos. Los árabes que vivían en territorio israelí se vieron sometidos a un régimen de ley marcial, se limitaron sus desplazamientos y sus pasaportes fueron confiscados. Los países árabes que acababan de alcanzar la independencia decidieron intervenir pero, al no disponer de ejércitos ya conformados, fueron rápidamente derrotados. Durante aquella guerra, Israel procedió a una limpieza étnica y obligó no menos de 700 000 árabes a huir de sus hogares.

La ONU envió como mediador al conde Folke Bernadotte, diplomático sueco que había salvado miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. El conde Bernadotte comprobó que los datos demográficos transmitidos por las autoridades británicas eran falsos y exigió que se aplicara plenamente el plan de partición previsto para Palestina. No está de más recordar en este punto que la Resolución 181 implica el regreso de los 700 000 árabes expulsados de sus tierras, la creación de un Estado árabe y la internacionalización de Jerusalén.

El conde Folke Bernadotte, enviado especial de la ONU, fue asesinado el 17 de septiembre de 1948, por orden del futuro primer ministro de Israel, Yitzhak Shamir.

La Asamblea General de la ONU reaccionó adoptando la Resolución 194, que reafirma los principios ya enunciados en la Resolución 181 y proclama además el derecho inalienable de los palestinos a regresar a su tierra y a ser indemnizados por los perjuicios sufridos.

Sin embargo, Israel –que mientras tanto había arrestado, juzgado y condenado a los asesinos de Bernadotte– fue admitido como miembro de la ONU, después de comprometerse también a respetar y aplicar sus resoluciones. Inmediatamente después de la admisión de Israel como Estado miembro de la ONU, los asesinos del enviado de la ONU fueron amnistiados y el individuo que había disparado sobre el conde se convirtió en guardaespaldas personal del primer ministro israelí David Ben Gurión.

Desde su admisión en la ONU, Israel ha violado constantemente las sucesivas resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad sobre la cuestión israelo-palestina. Sus vínculos orgánicos con dos de los miembros del Consejo de Seguridad con derecho de veto han mantenido a Israel fuera del alcance del derecho internacional. Israel se ha convertido así en un Estado offshore gracias al cual Estados Unidos y el Reino Unido pueden darse el lujo de fingir ser Estados que respetan el derecho internacional, cuando en realidad lo violan a través de ese seudo Estado.

Creer que la cuestión de Israel es un problema exclusivo del Medio Oriente es un error total y absoluto. Hoy en día, Israel opera militarmente en todo el mundo, como agente del imperialismo anglosajón. En Latinoamérica fueron agentes israelíes quienes organizaron la represión durante el intento de golpe de Estado contra el presidente de Venezuela Hugo Chávez, en 2002, y también en Honduras durante el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, en 2009. En África, había agentes israelíes por todos lados durante la guerra de los Grandes Lagos y fueron ellos quienes organizaron la captura de Muammar el-Kadhafi. En Asia, agentes israelíes dirigieron el asalto y masacre contra los Tigres Tamiles, en 2009, etc. En cada ocasión, Londres y Washington juran que nada tienen que ver con lo sucedido. Por otro lado, Israel controla numerosas instituciones mediáticas y financieras, como la Reserva Federal estadounidense.

La lucha contra el imperialismo

Hasta el momento de la disolución de la URSS era evidente que la cuestión israelí está vinculada a la lucha contra el imperialismo. Todos los antiimperialistas del mundo –incluyendo el Ejército Rojo japonés– apoyaban la causa palestina e incluso luchaban junto a los palestinos en el Medio Oriente.

Hoy en día, la globalización de la sociedad de consumo y la pérdida de valores que esta ha provocado han traído una pérdida de conciencia sobre el carácter colonial del Estado hebreo. Árabes y musulmanes son los únicos que siguen sintiéndose implicados en la causa palestina y dan pruebas de empatía con el destino de los palestinos, pero ignoran los crímenes israelíes cometidos en el resto del mundo y no reaccionan ante los demás crímenes del imperialismo.

Sin embargo, en 1979, el ayatola Ruholla Khomeini explicaba a sus seguidores iraníes que Israel no era más que una marioneta en manos de los imperialistas y que el único verdadero enemigo era la alianza entre Estados Unidos y el Reino Unido. Por el sólo hecho de haber expresado esa simple verdad, Khomeini fue caricaturizado en Occidente y los chiitas fueron presentados como herejes en Oriente. Hoy en día, Irán es el único Estado del mundo que envía armas y consejeros a la Resistencia palestina mientras que los regímenes sionistas árabes debaten amablemente con el presidente israelí por videoconferencia en medio de las reuniones del Consejo de Seguridad del Golfo.

Fuente: Red Voltaire
¿Cuáles son las claves de la nueva situación geopolítica en el Oriente Próximo, con la expansión del fundamentalismo islámico por un lado y la formación del "eje de seguridad" Egipto–Israel–Kurdistán por el otro?

"La aceleración de desmembración de Siria e Irak así como el agravamiento de los enfrentamientos regionales entre chiitas y sunitas islamistas en el Oriente Medio ahondan en los profundos cambios ocurridos bajo el impacto de las 'primaveras árabes' e inviernos islámicos", escribe el periodista y politólogo israelí Richard Darmon en el periódico francés 'Le Figaro'. Estos cambios podrían alterar por completo Oriente Medio como en estos momentos los conocemos, heredero del colonialismo británico y francés.

El autor predice el fin inevitable de Irak después del fin de Siria. Debido al avance rápido del grupo islamista suní Estado Islámico (EL, el ex EIIL) en Irak, el país podría dividirse en al menos cuatro partes, de la misma manera que Siria, destrozada por grupos rivales como Frente Al Nusra, el grupo suní sirio, vinculado con Al Qaeda, que se opone tanto al gobierno del presidente alauita Bashar al-Asad y al mismo Estado Islámico.



La destrucción de estos dos países significará el fin del Oriente Próximo creado por poderes coloniales, Francia y Reino Unido, con sus fronteras artificiales, y regreso de los pueblos a las formas de existencia más tradicionales como la comunidad de creyentes umma.

Al mismo tiempo, la confrontación entre chiitas y sunitas se empeora hasta el punto que es Irán, el país mayormente chiita, se vuelve el mayor enemigo de sunitas en vez de Israel o EE.UU., escribe el politólogo.

Entretanto, la creciente violencia suní permite el acercamiento hasta hace poco imposible "eje estratégico" entre Irán y EE.UU. La alianza entre los dos países se forma ante el fondo de la ausencia militar y estratégica de EE.UU. en la región y el "fiasco total" de la política regional de la administración de Barack Obama. Por medio de Irán, EE.UU. busca detener la ofensiva suní en Irak que amenaza con tomar Bagdad.

Jordania y Líbano son los dos países que más se exponen a la amenaza de desintegración por la ola de disensiones en los países vecinos, Irak y Siria. Líbano, de por sí un país dividido entre diferentes etnias y religiones, se ve involucrado directamente en el conflicto entre chiitas y sunitas a través de la organización política chií Hezbolá. Radicada en este país, EE.UU., al igual que Israel y Egipto, la consideran una organización terrorista. A su vez el vecino de Siria e Irak, Jordania, país poblado mayormente por palestinos, se ve amenazado tanto por los Hermanos Musulmanes, que según el autor ya preparan allí un "tsunami fundamentalista suní", como por el Frente Al Nusra y EL.

Con el fondo de la nueva guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, no deja los intentos de reconciliar la organización política moderada Fatah con Hamás, que se destaca por su posición agresiva hacia Israel. No obstante, el fruto de esta reconciliación podría ser un verdadero monstruo, en la condiciones actuales, cree el autor. Teniendo en cuenta la situación tan compleja y tensa que se está creando en la región, la resolución del conflicto palestino-israelí podría agravar la situación geopolítica en el caso de que en el territorio palestino se cree un nuevo estado musulmán, "terrorista y agresivo", concluye el autor.

Según él, Israel y Egipto son los únicos dos estados que permanecen estables y fuertes "en el tsunami, que está borrando la mayoría de los estados-naciones árabes" en la región. Egipto, que antes fue el principal apoyo de Hamás, prohibió con la llegada de las nuevas autoridades a través de golpe de estado hace un año a los Hermanos Musulmanes y Hamás. Al mismo tiempo, como resultado de la creciente violencia suní en Irak, los kurdos de este país reclamaron la independencia y se manifestaron "listos para cooperar con Israel y Egipto económicamente y militarmente". La creación del eje "moderado" Egipto–Israel–Kurdistán para enfrentarse al fundamentalismo islámico podría devolver el equilibrio a la región, opina el analista.

Fuente: Le Figaro
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Este Jueves, 26 de junio, el día antes de que el Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, estuviera en Riad, el Rey Abdullah convocó una reunión del Consejo de Seguridad Nacional "sobre los acontecimientos actuales de seguridad en la región, especialmente en Irak", y ordenó "todas las medidas necesarias para proteger al reino contra las amenazas terroristas." Esto significó una llamada general a filas de las unidades militares para un alto nivel de preparación.

Fuentes militares de Debkafile revelan que Egipto está reuniendo una fuerza de comandos expedicionaria para volar a Arabia Saudí y reforzar sus defensas fronterizas.

Este aluvión de medidas militares sauditas y egipcias viene a raíz de la inteligencia recogida por aviones de reconocimiento saudíes que muestran a combatientes sunitas vinculados a Al-Qaeda en Irak (ISIS) en dirección a la frontera con Arabia Saudita y con el objetivo de tomar el control del cruce iraquí-saudí de ArAr. (población: 200.000)

ISIS y sus aliados suníes están todavía en marcha después de la captura de los pasos fronterizos de Irak con Siria y Jordania a principios de esta semana.

El miércoles, Kerry advirtió a las naciones del Medio Oriente en contra de tomar nuevas acciones militares en Irak que pudieran aumentar las divisiones sectarias.



Para entonces, había sido superado por una avalancha de acontecimientos, como Debkafile ha informado esta mañana.

Cuando el primero de los 300 asesores militares de EE.UU. que el presidente Barack Obama prometió al gobierno iraquí llegó a Bagdad el miércoles, 25 de junio, los envíos de armas iraníes y saudíes ya estaban en pleno desarrollo a bandos opuestos en el asediado Irak, según fuentes militares de Debkafile.

Por lo menos dos aviones de carga desde bases en Irán estaban aterrizando diariamente en el aeropuerto militar de Bagdad, llevando 150 toneladas de equipo militar. Más de 1.000 toneladas fueron transportadas sólo en la semana pasada. Teherán ha replicado para el ejército iraquí la rutina que estableció para el ejército de Bashar Assad, el suministro de sus necesidades diariamente según las peticiones de sus comandantes. Estas solicitudes se presentan ante un cuartel iraní-iraquí común creado en el alto mando iraquí en Bagdad para su aprobación y la asignación de prioridades para el envío.

Al mismo tiempo, las armas saudíes están fluyendo a las tribus suníes iraquíes que luchan al lado del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) contra el ejército iraquí y el gobierno chiíta de Nuri al-Maliki.

Vienen tanto por tierra como por transporte aéreo.

Convoyes de armas sauditas están cruzando la frontera hacia Irak con la cobertura de la fuerza aérea saudita y jordana y hacia el norte hasta el distrito de Al-Qaim, cerca de la frontera con Siria. Allí, los combatientes sunitas e ISIS, después de capturar este distrito clave de Anbar, han comenzado la restauración de las bases y pistas de aterrizaje en H-2, la que una vez fue una de las bases aéreas más grandes de Saddam Hussein. Situada a 350 kilómetros al oeste de Bagdad, la base aérea cuenta con dos pistas largas y hangares para aviones de combate y helicópteros.

Fuentes militares de Debkafile dan a conocer que, el martes 24 de junio aviones de carga sin marcar aterrizaron en la base, con envíos de armas de Arabia Saudita.

La respuesta no se hizo esperar. Aviones de combate sirios, en su primera misión de bombardeo en Irak, trataron de dañar las pistas parcialmente reparadas en H-2 para evitar que mas envíos aéreos sauditas de aterrizaran.

Fuentes militares en Washington confirmaron el miércoles 25 de junio que los ataques aéreos se llevaron a cabo por la Fuerza Aérea Siria "en la provincia de Anbar", y dejaron al menos 57 muertos y 120 heridos - la mayoría de ellos civiles iraquíes. Ellos se negaron a decir qué fue atacado, sólo se refirieron a objetivos relacionados con el ISIS.

Ese incidente fue una demostración sorprendente de la sincronización operativa estrecha entre los centros de mando de Irán en Damasco y Bagdad, que se unen, respectivamente, a los altos mandos de los ejércitos de Siria e Iraq. Esta coordinación ofrece a Teherán flexibilidad para sus centros de mando en ambas capitales árabes para enviar drones iraníes desde las bases aéreas de Siria o Irak para alimentar a aquellos centros con la inteligencia que necesitan para la planificación estratégica de las operaciones militares que serán llevadas a cabo por los ejércitos de Siria e Iraq.

Los centros de mando iraníes en Bagdad y Damasco están completamente equipados por lo tanto para decidir qué fuerza siria, iraquí o de Hezbolá llevará a cabo una operación prevista en Siria o Irak. Ambos están ahora presionando la espalda contra el avance de ISIS hacia su objetivo de un califato suní que abarque ambos países.

Esto es justo lo que el Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry quiso decir cuando dijo en Bruselas el miércoles 25 de junio, después de dos días de conversaciones sobre Irak, que "la guerra en Irak se está ampliando".

Tenía buenas razones para sonar preocupado. Poco antes de hablar, el primer grupo de personal militar de EE.UU., de los 300 que el presidente Obama había prometido, había llegado a Bagdad. Pero ni Teherán ni Riyadh habían consultado a Washington antes de que se organizaran los envíos de armas pesadas a sus respectivos aliados en Irak.

El campo de batalla de Irak se ha convertido en una verdadera Babel de la guerra. Hasta el momento, seis países están implicados en diversos grados: Estados Unidos, Irak, Irán, Siria, Jordania y Arabia Saudita.

Fuente: Debkafile
La explosión de violencia en Irak que comenzó en junio de 2014 amenaza con desestabilizar el país hasta el colapso, pero el avance de los radicales en la región puede, en última instancia, resultar favorable a EE.UU.

El experto de la fundación rusa de la Cultura Estratégica Nikolái Bobkin opina en su artículo que, paradójicamente, es Washington quien podría sacar ventajas de la crisis en Irak.

El analista confirma que la sorprendente incompetencia del Gobierno iraquí frente a los radicales es "una trampa de la política exterior" desagradable para EE.UU. Los destacamentos del Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL) operan tanto en Siria como en Irak, y en Siria Washington eligió apoyar la lucha del movimiento contra el presidente Bashar al Assad, mientras que en Irak condena la violencia y considera "todas las acciones posibles contra los yihadistas".



Washington ya ha anunciado el envío a Irak de 275 militares para proteger la Embajada estadounidense en Bagdad, y el portaaviones George H.W. Bush ya ha entrado en el golfo Pérsico.

¿Una guerra con ventajas?

Los bruscos avances y victorias contundentes del EIIL en Irak pueden estar inspirados por EE.UU. con el objetivo de "legalizar una intervención futura", afirma el experto. El objetivo de esta posible intervención en Irak no sería la estabilización del país, sino un ataque a Siria con el pretexto de acabar con el terrorismo que se cobija en su territorio.

Desde este punto de vista la nueva guerra en Irak adquiere atractivos para EE.UU., indica el autor. "Irak colapsaría en tres partes: suní, chií y kurda; la región sufriría otra guerra civil. El caos aparecería en la frontera con Irán. La OTAN se metería en el conflicto y EE.UU. usaría el pretexto para intervenir también en Siria".

En cuanto a los intereses de Arabia Saudita en la región, este desarrollo sería favorable para la monarquía, pues está interesada en la caída del régimen en Siria en su lucha contra Irán por el dominio en la región.

Irán, por su parte, entiende estas posibles consecuencias de una nueva intervención de la OTAN en Irak e insta a la comunidad internacional a abstenerse de toda intervención militar, además de tomar sus propias medidas para aliviar la situación.

Supuestamente, unos 2.000 militares iraníes fueron enviados a Irak para fortalecer las defensas de Bagdad y de los sitios sagrados de la religión chií. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán niega esos rumores y afirma que "no participa en los combates en Irak".

Fuente: Fondsk.ru
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Un grupo disidente de Al Qaeda, al parecer apoyado por otros grupos sunitas y combatientes, se ha apoderado de una gran parte del norte de Irak después de tomar previamente gran parte del noreste de Siria con un ojo hacia el establecimiento de un estado islámico a caballo entre los dos países. La situación sobre el terreno está cambiando rápidamente, pero algunos patrones y explicaciones están surgiendo:

¿Por qué está pasando esto ahora?

El grupo, el Estado Islámico de Irak y el Levante, se está aprovechando de dos tendencias: Un creciente descontento entre la minoría de suníes de Irak hacia el gobierno liderado por los chiítas del primer ministro Nuri al-Maliki, al que acusan de discriminación; y la dimensión cada vez más sectaria de la guerra civil de Siria, en su mayoría rebeldes sunitas luchan para derrocar a un régimen dominado por los miembros de una secta chií. Tomando ventaja de la descomposición de la autoridad estatal, los combatientes militantes cruzan fácilmente la frontera. El territorio iraquí recientemente capturado por militantes está poblado mayoritariamente por sunitas, muchos de los cuales, al menos por ahora, pueden ver al-Maliki más como una amenaza que como el Estado Islámico. Las señales también están surgiendo que el Estado islámico está respaldado en su actual campaña por ex oficiales militares y otros miembros del régimen del derrocado dictador Saddam Hussein.



¿Se dividirá Irak?

Los acontecimientos recientes han renovado la posibilidad, muy discutida durante la guerra hace una década, de que Irak puede dividirse en tres regiones separadas o incluso naciones - la sección de mayoría chií, formada por Bagdad y gran parte del sur y el este que limita con Irán; una zona sunita, integrada por el oeste de Irak y partes del norte; y una zona kurda, también en el norte y que incluye las ciudades de Arbil y Kirkuk, que Saddam trató de poblar con árabes.

¿Qué pasa con las fuerzas de seguridad iraquíes? ¿Por qué luchan?

La corrupción y el sectarismo son problemas generalizados en las fuerzas de seguridad, con poco sentido de la profesionalidad o la lealtad al gobierno de Bagdad - a pesar de que los chiitas constituyen la mayor parte del ejército. Además, los militantes islámicos están aterrorizando a los soldados suníes y la policía, por lo menos en un caso, con la decapitación de un oficial y la distribución luego de un video del ataque.

¿Cómo han sido los rebeldes capaz de moverse tan rápidamente?

Los comandos del Estado Islámico entre 7.000 y 10.000 combatientes, según funcionarios de inteligencia de Estados Unidos. La estrategia militar del grupo es todavía un misterio, pero los extremistas han elaborado astutamente sus tácticas y su mensaje para satisfacer consideraciones locales. En Siria, son muy abiertos acerca de su ideología y objetivos, imponer su estricta marca de la ley islámica, que prohíbe la música y usa la ejecución de personas en la plaza principal de la ciudad de Raqqa, que ellos controlan. En Irak, se centran en retratarse a sí mismos como los protectores de la comunidad sunita del gobierno de al-Maliki, y han pasado por alto por lo menos hasta ahora algunas de las prácticas que consideran prohibidas.

¿Qué papel están jugando los kurdos?

Los combatientes kurdos del enclave autónomo de la etnia en el norte están mostrando signos de tomar un papel más importante en la lucha contra el Estado islámico. Su papel es el de un posible punto de fricción debido al que tanto suníes como chiíes árabes son cautelosos sobre los reclamos kurdos en territorio fuera de su enclave.

¿Cuál es la posición de Irán?

El presidente de Irán ha tachado al Estado Islámico como "bárbaro", y su ministro de Relaciones Exteriores ofreció el apoyo de su país a Irak en su "lucha contra el terrorismo." Irán ha suspendido vuelos a Bagdad y está reforzando la seguridad fronteriza. Como un país chiíta, Irán comparte una afinidad con los actuales gobiernos de Irak y Siria.

¿Por qué hay diferentes nombres para el grupo?

El Estado Islámico de Irak y el Levante es una traducción literal. También se llama a veces otros nombres como el Estado Islámico de Irak y Siria. El nombre hace referencia al objetivo declarado del grupo de restaurar un estado medieval islámico o califato, en Irak y en la Gran Siria, también conocida como el Levante - nombres tradicionales de una región que se extiende desde el sur de Turquía a Egipto en el Mediterráneo oriental.

Fuente: Haaretz
El senador republicano Ted Cruz aseguró en un encuentro celebrado con un grupo de líderes estadounidenses proisraelíes que Tel Aviv podría lanzar un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes "en cuestión de meses".

El líder supremo de Irán, Ali Jamenéi, "considera que no hay una disuasión creíble por parte EE.UU. y que no existen consecuencias significativas ante el avance de su desarrollo nuclear", subrayó Cruz durante una reunión a la que asistieron miembros del Instituto Judío para Asuntos de Seguridad Nacional, indica el portal de noticias The Daily Caller.

Según el senador republicano por Texas, si Teherán continúa adelante con su programa nuclear, "Israel actuará para preservar su seguridad nacional, incluso si la administración [de Barack Obama] no da el primer paso". "Eso podría suceder más pronto que tarde, podría ocurrir en cuestión de meses", subrayó.

Israel actuará para preservar su seguridad nacional, incluso si EE.UU. no da el primer paso
Cruz no especificó por qué cree que un ataque así podría tener lugar, pero sí destacó que, a su juicio, el Gobierno de Obama, que actualmente mantiene conversaciones con la república islámica sobre su programa nuclear, no es tomado en serio por los dirigentes iraníes.



A diferencia de Obama, "un presidente responsable se pondría de pie en el escenario mundial y diría: 'Permítanme ser claro: a Irán no se le permitirá adquirir la capacidad de crear armas nucleares bajo ninguna circunstancia […]. O se detendrá o la detendremos utilizando todos los medios disponibles, incluyendo, si es necesaria, la fuerza militar directa'", señaló Cruz.

El político, que se perfila como posible candidato republicano a la presidencia, insistió en que impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear debería ser una responsabilidad asumida por EE.UU. No obstante, agregó que ante la ausencia de liderazgo de Washington, Israel actuará de la manera adecuada.

"Me consuela saber que si esta administración no defiende nuestros intereses, Israel por lo menos defenderá los suyos", dijo Cruz.

Fuente: Daily Caller
Un mini-submarino furtivo de la nueva clase Ghadir iraní, construído en Irán con con tecnología china, recientemente se hundió cerca del estrecho de Ormuz, mientras se preparaba para un ejercicio naval de la Guardia Revolucionaria de practicar el hundimiento o inhabilitación de una maqueta de un portaaviones de EE.UU., informan fuentes militares y de inteligencia de Debka en exclusiva.

El submarino fue puesto en marcha hace apenas un año.

Los iraníes han desplegado un velo de secretismo hermético sobre el accidente, acortando la búsqueda de los aproximadamente 10 miembros de la tripulación para evitar llamar la notificación de EE.UU. u otras agencias de inteligencia en la región.

Equipos de China y Rusia se desplegaron en secreto para ayudar a la búsqueda del mini-submarino hundido y rápidamente abandonaron diciendo que ninguno de la tripulación podría haber sobrevivido. Estaba en mano de Irán decidir, dijeron, si se debía continuar la búsqueda aún a riesgo de exponer sus planes para hundir portaaviones estadounidenses en una contingencia de guerra. En tanto que el submarino se quedó en el fondo, su tecnología de sigilo haría difícil para la inteligencia occidental el localizarlo.

El submarino siniestrado iba a haber demostrado sus pasos para atacar una réplica del portaaviones USS Nimitz que Irán había construido en la base naval de Bandar Abbas.

La réplica fue captada por los satélites estadounidenses. Desafiados a dar una explicación, los iraníes intentaron primero diciendo que era para ser utilizado en una película que documentaba las fuerzas navales presentes en el Golfo Pérsico.

Pero luego, el 27 de abril, el comandante de la Marina, el contralmirante Ali Fadavi cambió la versión y dijo que:

"Las fuerzas iraníes deben tener como objetivos a los portaaviones en los entrenamientos. Debemos aprender sobre las debilidades y fortalezas de nuestro enemigo".

El 6 de mayo, el almirante Fadavi hizo una declaración más guerrera que define claramente "el enemigo" cuando dijo:

"Ellos [los estadounidenses] no saben nada. Hemos estado haciendo y hundiendo réplicas de destructores, fragatas y buques de guerra de EE.UU. durante largos años, y hemos hundido la réplica de sus buques en 50 segundos a través de una serie de medidas operativas".

La agencia semioficial Fars lo citó diciendo también: "La destrucción de la Armada de EE.UU. sigue siendo una de las metas operacionales principales de las fuerzas de Teherán. Si la guerra con los Estados Unidos se desata, los iraníes atacarán portaaviones estadounidenses en el Golfo Pérsico, y su tamaño facilita ese objetivo".

Teherán asumió su cara agresiva el día anterior que los consejeros de Seguridad Nacional de EE.UU., Susan Rice, y el alto negociador nuclear de EE.UU. Wendy Sherman visitaban Israel para persuadir al Primer Ministro Benjamin Netanyahu a vivir con el acuerdo nuclear completo que en breve será firmado con Irán por las seis potencias mundiales. También exigirá una garantía a Israel de que no atacará las instalaciones nucleares de Irán, a pesar de que el primer ministro hizo esta amenaza en el Día del Holocausto el 27 de abril.

Las palabras del jefe de la Armada iraní eran un mensaje a Washington de que si Netanyahu se involucra en una acción militar contra Irán, la flota norteamericana estará en riesgo.

Planificadores militares de Irán habían asignado los nuevos mini-submarinos de la clase Ghadir la tarea de un ataque para que la flota de la marina de EE.UU., especialmente los portaaviones se detuvieran y fueran presa fácil de un millar de barcos con torpedos del CGRI armados con misiles mar-mar para atacar a los buques estacionarios desde todas las direcciones.

Los expertos navales iraníes cuentan con el hundimiento de un buque o dejarlo demasiado paralizado para moverse a un lugar seguro y obligarlo a recurrir a las bases estadounidenses en Qatar, Kuwait, Omán y Yemen para cobertura aérea.

Las palabras de Fadavi, colocando "la destrucción de la Armada de EE.UU." entre los objetivos operativos de las fuerzas de Teherán "estaban destinadas a disuadir a los EE.UU. e Israel en contra de la acción militar.

Fuentes militares de Debka revelan que los jefes del CGRI también están buscando la manera de inhabilitar a los buques de guerra estadounidenses en el Mediterráneo, para ponerlos fuera de acción para un ataque de segundo golpe contra el Hezbolá libanés mediante misiles o por el envío de bombarderos sobre Irán.

No todos los expertos navales occidentales están de acuerdo en los objetivos o capacidades de Teherán. Algunos reducen la capacidad de las lanchas rápidas de Irán de llevar más de un cohete mar-mar o dos como máximo. Y los helicópteros estadounidenses que salen de las bases del buque de guerra o desde tierra pronto podrían hundirlas.

Fuerzas iraníes recientemente han probado la opción de armar a las tripulaciones de la lancha rápida con cohetes anti-helicópteros portátiles, pero renunciaron después de que 10 barcos volcaran durante la prueba.

La Guardia Revolucionaria tiene una flota de 10.000 pequeñas embarcaciones que son capaces de alcanzar gran velocidad pero fácilmente pierden el equilibrio.

Si los EE.UU. o Israel deciden atacar las instalaciones nucleares de Irán, los anclajes de estos barcos estarían entre sus primeros objetivos. Cada uno de estos puntos de anclaje, que se encadenan a lo largo de la costa del Golfo Pérsico iraní, alojan a alrededor de 100 barcos.

Fuente: Debkafile
Teherán y Pekín están planeando aumentar su cooperación militar y formar una alianza que, según los expertos, podría preocupar a Occidente.

Esta semana los ministros de Defensa de Irán y China han subrayado los beneficios del aumento de las relaciones entre Pekín y Teherán.

"Una China poderosa es una garantía para la seguridad internacional y la paz. Un Irán poderoso es una garantía para la paz, la estabilidad y la seguridad duradera en la estratégica región del golfo Pérsico y Oriente Medio", dijo el ministro de Defensa de Irán, Hossein Dehqán, subrayando que los dos países podrían colaborar para "desarmar al régimen sionista de su arsenal nuclear".



Su homólogo chino, Chang Wanquan, también subrayó que la colaboración militar de los dos países podría ser un problema para Occidente, que ya está preocupado por la seguridad en el estrecho de Ormuz y en la región de Asia Pacífico.

"Teniendo en cuenta que Irán y China tienen puntos de vista comunes sobre muchos asuntos políticos, sobre seguridad y sobre importantes asuntos internacionales y regionales, Pekín asume a Teherán como su socio estratégico", dijo Chang.

China e Irán mantienen estrechos lazos energéticos y comerciales, y Pekín se ha negado a cumplir con las demandas encabezadas por EE.UU. de imponer sanciones económicas más duras contra Teherán para frenar su programa nuclear. China ya es uno de los mayores compradores de petróleo iraní y el intercambio comercial entre los dos países alcanzó unos 40.000 millones de dólares el año pasado.

"El hecho de que China se acerque a Irán no es ninguna sorpresa", dijo el exasesor del Pentágono Michael Rubin. "Lo que me preocupa es un panorama más amplio: China está construyendo una base naval en Pakistán, está consolidando nexos con Irán, establece negocios en Irak y tiene también planes sobre Turquía. Estamos ante la creación una alianza antiestadounidense en el corazón de Asia y el Medio Oriente".

Fuente: RT
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Los comienzos del líder palestino Mahmoud Abbas para un pacto de unidad con los extremistas de Hamas la semana pasada no han aparecido de la nada. Se inscribe dentro de los contactos directos que la administración de Obama ha establecido en secreto con el Hezbolá libanés. Abbas razonó que si Washington puede iniciar un diálogo con una organización terrorista, también lo puede hacer su propia OLP y Al-Fatah. Fuentes de Debkafile en Washington informan de que la administración Obama parece haber trasladado al Líbano la doctrina establecida por el fallecido Richard Holbrooke para Afganistán, por la que se debe hacer del diálogo con los talibanes la pieza central de la estrategia de Washington para la retirada de las tropas de EE.UU.. La influencia de Holbrooke en el secretario de Estado John Kerry se remontaba a su candidatura a la presidencia en 2004.

En términos libaneses, el líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, se ha convertido en el equivalente de los talibanes, el Mullah Mohammad. Hezbolá ha anotado fuerte en la guerra de Siria. A su intervención militar al lado de Bashar Assad en el último año se le atribuye el giro afortunado que ha tenido el ejército sirio desde estar muy cerca de la derrota en 2013 al triunfo parcial en áreas clave de Siria este año. Nasrallah es capaz de presumir que el compromiso de su movimiento en el conflicto sirio es su misión central y permanecerá así hasta que los rebeldes y las fuerzas de Al Qaeda sean finalmente derrotadas.


Lo que el líder de Hezbolá está tratando de transmitir, en términos de la doctrina Holbrooke, es que al igual que el mulá Omar en Afganistán, él, Nasrallah, es la clave para resolver la guerra civil siria.

El gobierno de Obama compró esta premisa y decidió aplicarla a ampliar el diálogo con Teherán que progresa rápidamente en áreas relacionadas. El plan elaborado en Washington era aprovechar el impulso de la vía nuclear y montarlo a un amplio entendimiento entre EE.UU. e Irán, que abarcase un amplio acuerdo nuclear con Teherán, así como la comprensión para la resolución de las cuestiones de Siria y Líbano.

Funcionarios del gobierno calculan que Nasrallah no hace caso a nadie más que a los ayatolas en Teherán. Él puede hablar alto, pero él sabe que su destino está en las manos de sus amos iraníes. Si Irán decide que es hora de que se vaya, será el final para él. Su participación en la guerra de Siria se considera que está supeditada a las decisiones estratégicas de los líderes de Irán. (Él era mucho menos de confianza en el invierno de 2013 cuando las bases de origen de Hezbollah estaban siendo destrozadas en atentados suicidas letales.)

Irán también determina qué armas se suministran a las unidades de Hezbolá en la lucha en Siria, en qué sectores luchan y cómo responder a sus peticiones de refuerzos.

A juicio de Washington, la participación de Hezbolá en la guerra de Siria ha aumentado la dependencia de su líder en Teherán. Por consiguiente, él tiene poco margen de maniobra en los contactos con los representantes de Estados Unidos y si se vuelve difícil, ellos están seguros de que pueden volver a Teherán para obligarlo a alinearse.

También se cree en los círculos de la administración que los intercambios saudíes secretos con Teherán finalmente producirán la aceptación de Riyadh de Hezbolá como un factor dominante en Siria y Líbano.

Sin embargo, muchos expertos en Oriente Medio encuentran la apuesta de EE.UU. por Hezbolá como ingénua y simplista, además de poner fuertemente en duda que el camino que ha elegido traiga a Nasrallah - o Teherán - en torno al servicio de la voluntad o el propósito de los Estados Unidos. Dibujan un paralelo con los supuestos subyacentes de los Estados Unidos que en última instancia condujeron las negociaciones entre israelíes y palestinos fuera de pista.

Pero las expectativas de la opción de Hezbolá son altas y orientan fuertemente las acciones del presidente Obama, John Kerry, el Asesor de Seguridad Nacional, Susan Rice, y el director de la CIA John Brennan. Y así, a principios de marzo, la primera cita secreta tuvo lugar en Chipre entre los oficiales de la CIA y la inteligencia de Hezbolá y operativos de seguridad.

De acuerdo con varias fuentes de inteligencia de Medio Oriente, dos de dichas reuniones ya se han realizado y se han alcanzado entendimientos iniciales entre EE.UU. y Hezbolá en relación a las situaciones de inestabilidad en Siria y el Líbano.

Nuestras fuentes de inteligencia añaden que el embajador de EE.UU. en Beirut, David Hale ha estado a cargo de la preparación de estas reuniones y la implementación de los acuerdos alcanzados.

Fuente: Debkafile
John Kerry, secretario de Estado de EE.UU., anunció a la audiencia del Senado que Irán tiene capacidad para producir suficiente material fisible para una bomba atómica en dos meses.

"Creo que es de conocimiento público hoy en día que estamos operando con un período de tiempo para el llamado 'gran avance' (en el desarrollo del arma nuclear) de unos dos meses", cita el medio Al Arabiya al político estadounidense. Ha especificado también que el tiempo de "avance" iraní se define como el tiempo que tomaría para producir material fisible suficiente para fabricar un arma nuclear, en caso de que decida hacerlo.

EE.UU. y varios países occidentales han atribuido reiteradamente a Irán la intención de producir armas nucleares, forzándolo a detener su programa nuclear que Irán asegura que es pacífico. Los acuerdos firmados entre Irán y los países del Sexteto suponen la suspensión parcial y temporal del programa a cambio del relajamiento de las severas sanciones económicas impuestas a Teherán por parte de Washington y sus aliados.

Fuente: Al-Arabiya



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El general Martin Dempsey, presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor de EE.UU., salió volando de Israel este Miércoles, 2 de abril, después de tres días de conversaciones con los líderes israelíes, afirmando: "Creo que ellos están satisfechos de que tenemos la capacidad [de usar la opción militar contra Irán]. Creo que ellos creen que la vamos a utilizar".

Fuentes de Debka rastreando sus conversaciones no recibieron esa impresión de los funcionarios israelíes. Ellos no se suscriben a su declaración de que "Israel y Estados Unidos están de acuerdo en general sobre la amenaza que Irán representa para la región y la manera de tratar con ella."

El general de EE.UU. admitió que había diferencias, pero agregó que Israel y Estados Unidos están más cerca ahora en sus evaluaciones de la amenaza que representa Irán y la voluntad de Estados Unidos para actuar. "Sólo querían saber que estamos manteniendo y seguimos perfeccionando nuestras opciones militares", dijo.

Durante su visita, el general Dempsey mantuvo conversaciones con el primer ministro Benjamin Netanyahu, el ministro de Defensa, Moshe Yaalon, el jefe del Estado Mayor, teniente general Benny Gantz y el Jefe Adjunto del Estado Mayor, el general de división Gadi Eizenkot, así como el jefe de la inteligencia militar (AMAN ), el mayor general Aviv Kochavi.


También causó sorpresa en los círculos de seguridad cuando hizo sus propios arreglos para ver a ciertos generales israelíes retirados, entre ellos el ex jefe del AMAN Amos Yadlin. Ninguno de sus interlocutores sabía de lo que estaba hablando cuando resumió su visita diciendo: "Nuestros relojes están ahora más armonizados de lo que estaba hace dos años."

Evidentemente se estaba refiriendo al verano de 2012, cuando Israel y el ejército israelí estaban del todo listos para organizar un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán y fueron obligados a dar marcha atrás bajo la presión del fuerte mazo del presidente Barack Obama. Hoy en día, mientras que Irán sigue adelante, Israel y los EE.UU. no están mas cerca que antes de un acuerdo, los círculos de seguridad israelíes se tensan.

El comentario de Dempsey de que los EE.UU. "utilizarán la opción militar si los iraníes deciden salirse del camino diplomático," es un regalo. Expone la persistente negativa de la administración Obama a admitir que mientras Teherán se adhiera a la "vía diplomática" utiliza ese camino para llevar a cabo el desarrollo de su capacidad nuclear militar de forma inalterada.

Fuente: Debkafile
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Turquía ha incrementado su intervención en la guerra de Siria a un nivel sin precedentes, de acuerdo con exclusivas fuentes militares y de inteligencia de Debkafile. Por primera vez en el conflicto de tres años el ejército turco está permitiendo a las fuerzas rebeldes sirias, entre ellas el Frente Nusra afiliado a Al-Qaeda, el paso por territorio turco para su ofensiva para capturar la zona costera de Siria al noroeste, donde se encuentran las tierras del clan Assad.

El apoyo de Ankara a los rebeldes es completo: Las tropas turcas se posicionan en el borde de la carretera con suministros de munición, combustible, alimentos, equipos de reparación mecánica y asistencia médica para las fuerzas rebeldes que se dirigen al norte. La fuerza aérea de Turquía les da cobertura aérea y agentes turcos les arman con datos de vigilancia sobre los movimientos militares sirios con antelación.

El avión de combate sirio derribado el 23 de marzo justo dentro de la frontera con Turquía fue, de hecho, derribado tras un mano a mano con aviones de combate turcos, mientras trataban de bombardear el convoy rebelde que partía hacia la zona de combate. Ambas partes prefieren guardar silencio sobre el incidente y sus causas.

Los rebeldes que recibieron apoyo militar turco son descritos por las fuentes como perteneciente a dos milicias: El frente sirio revolucionario bajo el mando de Jamal Maarouf, que se ha reunido desde los restos del Ejército Libre Sirio, y el Frente Islámico, patrocinado hasta hace poco por la inteligencia saudí. Cuentan alrededor con 4.000 combatientes, incluyendo elementos del Frente Al-Nusra.




Con un fuerte apoyo de Turquía, esta fuerza ha sido capaz de labrarse un pasillo muy estrecho en el noroeste de Siria a la altura de Jabal al-Zawiya en la región de Idlib, hasta un punto cercano a la costa mediterránea del norte de Siria, cortando de esta manera el vínculo del noroeste entre Siria y Turquía.

Esta fue la primera vez que las fuerzas rebeldes habían ganado el control completo de un corredor estratégico. En primer lugar, tuvieron que luchar para capturar las ciudades de Kazab, Khirbet Samra y al noroeste de la ciudad costera de Latakia.

El ejército sirio está lanzando ataques aéreso, de la fuerza de artillería acorazada y artillería pesada contra los rebeldes para no puedan reafirmar sus posiciones en esos pueblos, al tiempo que intenta conseguir recuperar el control de la región de la frontera sirio-turca.

Los combates ayer Sábado, 29 de marzo fueron más intensos en torno a Kasab.

Este nuevo desarrollo en la guerra de Siria plantea dos preguntas:

1. ¿Por cuánto tiempo pueden los rebeldes sirios resistir contra el ataque constante por parte de una fuerza militar superior?

2. Si los rebeldes son expulsados ​​de sus nuevas posiciones, ¿saldrá el ejército turco en su ayuda? Si es así, sería la primera incursión militar pura y simple de Ankara en territorio sirio y la primera intrusión de un miembro de la OTAN en el conflicto civil.

Nuestras fuentes en Ankara informan de que el primer ministro Tayyip Erdogan está a favor de seguir adelante. A él se le opone con vehemencia el jefe de estado mayor.

Este es el argumento que provocó la prohibición de YouTube por parte del gobierno turco el pasado Viernes, 28 de marzo. No las importantes elecciones municipales que tienen lugar el Lunes. Una grabación filtrada anónimamente pretendía revelar una conversación entre el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, el jefe de espionaje Hakan Fidan y un general discutiendo la forma de crear un pretexto para un ataque turco en Siria. Una voz identificada como la de Fidan pareció sugerir un asalto con misiles como el pretexto para una invasión turca.

Erdogan y los jefes de inteligencia turcos están convencidos de que la fuga fue orquestada por los generales que están en contra de una participación de Turquía en la guerra de Siria.

Mientras tanto, fuentes iraníes de Debkafile informan de que Teherán estaba tan nervioso por este giro de los acontecimientos que una delegación militar iraní fue trasladada de urgencia a Ankara, que llegó el sábado para forzar a Erdogan a quitar sus manos de la guerra de Siria, por cualquier medio, incluyendo una amenaza de suspender los suministros de petróleo. Las dos partes siguen hablando.

Fuente: Debkafile
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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Moshe Yaalon, han ordenado al Ejército prepararse para un eventual ataque aéreo contra las instalaciones nucleares de Irán, según publican medios israelíes.

El Estado hebreo ha desembolsado para este fin cerca de 3.000 millones de dólares de su presupuesto militar de este año. Y eso que varios organismos internacionales celebran importantes avances en las negociaciones que el grupo de los seis países mediadores (el Sexteto: Rusia, Estados Unidos, China, Reino Unido, Francia y Alemania) mantiene con Teherán sobre su programa nuclear.

Tres miembros del Knéset (el Parlamento israelí), que estuvieron presentes en las audiencias del Comité de Unificación dedicadas a las Fuerzas de Defensa de Israel en enero y febrero, dicen que la citada suma figuraba como la mínima en las indicaciones de los gastos que el Gobierno estaba dispuesto a asignar en las preparaciones bélicas contra el país persa. El índice máximo programado era un 20% mayor. Los informantes citaron como fuentes de esta información al general de división Gadi Eizenkot y al general de brigada Agai Yehezkel, que pertenecen a distintas ramas del Estado Mayor israelí.

El periódico 'Haaretz' no consiguió ningún comentario al respecto por parte de los militares o la oficina de prensa del Gobierno. Sin embargo, cita las recientes declaraciones de ambos miembros del Ejecutivo israelí, al acceso de todos, que confirman la seriedad de sus planes.


"Mis amigos, creo que permitiendo a Irán a enriquecer uranio, se abrirán las compuertas", declaró Netanyahu en una conferencia a comienzos de este mes. "Eso no debe suceder. Y nosotros nos aseguraremos de que esto no suceda".

A su vez, Yaalon señaló durante un discurso en la Universidad de Tel Aviv que su visión del tema se ha modificado. Anteriormente no respaldaba la idea de un ataque unilateral a Irán, pero ahora sí está dispuesto a actuar en vista de que la Administración de Barack Obama no quiere meterse en una guerra.

"Pensamos que Estados Unidos debería asumir el liderazgo en la campaña contra Irán", dijo esta semana. "Pero EE.UU. se metió en el diálogo con ellos y desgraciadamente en el regateo del bazar persa los iraníes resultaron mejores. Así, dentro de este problema tenemos que actuar como si no hubiera nadie con quienes podamos contar, además de nosotros mismos".

Fuente: Haaretz
El Viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Ryabkov dijo, según Interfax, que Rusia no quería usar las conversaciones nucleares iraníes para "subir las apuestas", pero puede hacerlo en respuesta a las acciones [sanciones] por parte de Estados Unidos y la Unión Europea. Ryabkov, que es el enviado de Rusia a las conversaciones de Irán, dijo que Rusia considera la reunificación con Crimea mucho más importante que los desarrollos en torno al programa nuclear de Irán. Esta es la más seria amenaza de Moscú de tomar represalias por las sanciones hasta el momento.

Fuente: Debka



la-proxima-guerra-civiles-israelies-buscan-refugio-de-los-misiles-lanzados-por-la-jihad-islamica-desde-gaza
La fuerza aérea israelí atacó 7 objetivos terroristas en el sur de Gaza este Jueves, 13 de marzo, después de que una segunda ronda de cohetes fueran disparados contra Ashkelon y Ashdod. La Jihad Islamica reportó que un alto el fuego fue negociado a través de Egipto. Esto no fue confirmado por Israel. Más temprano, el gabinete de seguridad de Israel se reunió para determinar cómo el ejército israelí debe manejar el masivo asalto de la Jihad Islamica con 70 misiles contra Israel el pasado Miércoles, ejecutado por orden de su jefe, el jefe de las Brigadas Al Qods, el Gen. Qassem Soleimani, como venganza por la incautación de un barco iraní con misiles por parte de Israel la semana pasada.

Fuentes militares informaron de que el bombardeo había consistido en hasta 100 cohetes disparados, pero un tercio se quedaron cortos y explotaron dentro de la Franja de Gaza. Israel se defendió la noche del miércoles con 29 ataques aéreos contra sus posiciones.

Debkafile informó anteriormente:

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa Moshe Yaalon advirtieron de que la Jihad y Hamas también, como señores de la Franja de Gaza, lamentarán el día en que perjudicaron a Israel. Esto colocó a la iniciativa militar en manos de la Jihad Islamica y su titiritero, el Gen. Soleimani.



Hasta ahora, Israel e Irán han mantenido su guerra no declarada dentro de ciertos límites.

Pero la captura de la nave de misiles de Irán condujo al apoderado palestino de Irán, la Jihad Islamica, los usuarios finales de su cargamento de armas, a igualar el marcador. El martes, tres operativos de la Jihad dispararon morteros desde el sur de Gaza contra una patrulla militar israelí. Ellos murieron por disparos cuando huían de la escena. La Jihad había fabricado el pretexto para desatar una andanada continua de misiles Qassam y Grad en un amplio frente que envió a más de medio millón de civiles israelíes en busca de refugio.

Las Baterías Cúpula de Hierro interceptaron no más de tres, aunque propiedades fueron dañadas en el centro de Sderot. El día estaba nublado y lluvioso, cosa que los terroristas palestinos juzgaron limitaría una represalia de la Fuerza Aérea Israelí. Pero esa noche, la fuerza aérea israelí golpeó 29 posiciones de la Jihad arriba y abajo de la franja de Gaza.

Para entonces, las habían vaciado y así nadie resultó herido. Tampoco hubo víctimas de la ofensiva de cohetes palestinos, la más extensa desde la operación Pilar Defensivo en 2011.

Esto se debió a que los palestinos en su primera ronda tuvieron como objetivo el efecto de choque de la sorpresa en lugar de la orientación precisa y por ello la mayoría de los cohetes cayeron fuera de las áreas residenciales. La Jihad posee armas más precisas con rangos mucho más largos que los que utilizaron el miércoles, pero los retuvo hasta el jueves.

Israel e Irán están llevando a cabo un inusual tipo de guerra: Israel ha golpeado objetivos militares iraníes y de sus aliados en Siria, el Líbano, la Franja de Gaza y el Mar Rojo. Teherán ha respondido mediante la activación de las organizaciones terroristas aliadas palestinas y libanesas pro-Hezbolá contra Israel. Las represalias israelíes se limitaron a los ataques aéreos contra edificios vacíos de terroristas.

Así que ambas partes parecían estar manteniendo ciertos límites.

Pero a la Jihad se le ordenó - o se le tentó - a seguir adelante.

La fiesta judía de Purim comienza el viernes, 14 de marzo con los niños que desfilan en traje y carnavales en las ciudades israelíes, presentando un blanco atractivo para provocar la violencia que se extendería a otros sectores en el sur de las fronteras de Israel, o incluso del Sinaí y del norte de Israel con Siria y el Líbano.

Los tres primeros cohetes lanzados desde la Franja de Gaza la mañana del jueves parecían haber venido de grupos salafistas vinculados a Al Qaeda. También se demostró la atmósfera de polvorín que hay alrededor de las fronteras de Israel y se presenta a la Jihad con un buen sustituto suyo para atacar a Israel de forma intocable desde el Sinaí egipcio.

Fuente: Debka
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Arabia Saudí exige que la vecina Qatar corte sus lazos con la Hermandad Musulmana de Egipto, cierre su canal de televisión mundial Al Jazeera y expulse a las secciones locales de los think-tanks Brookings Institution de EE.UU. y de la Rand Corporation.

Si Qatar no cumple con esta demanda, Arabia Saudí amenaza con bloquear el emirato por aire, tierra y mar. La amenaza fue emitida antes de que Riad retirara a su embajador en Doha y marcara como organizaciones terroristas a los Hermanos Musulmanes, Hezbolá del Líbano, y en Siria a las vinculadas a Al Qaeda, Jabhat al Nusra y el Estado Islámico de Irán (ISIS).

Fuente: Debka



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A todos los lectores de nuestro sitio les animamos esta tarde a apartar un poco de tiempo para leer con detenimiento este magnífico análisis que hace André Chamy y que publica hoy la Red Voltaire, sobre la estrategia que durante años lleva desarrollando Estados Unidos y que en última instancia tiene como objetivos finales a Rusia y China. Lo que no está claro es a cual de esos dos gigantes pretende enfrentarse directamente en primer lugar... Juzguen ustedes mismos.
laproximaguerra.com

La estrategia estadounidense, concebida por Zbigniew Brzezinski, de apoyar el oscurantismo islamista para luchar simultáneamente contra los políticos musulmanes progresistas y contra Rusia ha dado lugar a la aparición de una alianza que lucha por contrarrestarla. China, Rusia, Irán, Siria y el Hezbollah están obligados a unirse en un bloque para lograr sobrevivir. André Chamy observa que la trampa islamista se ha vuelto, como un boomerang, contra los mismos que trataron de usarla.

Islam contra islam…

Irán, Siria y el Líbano, países que –gracias al Hezbollah y sus aliados– los occidentales ven como una fuente del Mal porque apoyan lo que Occidente ha dado en llamar «el terrorismo», siguen y seguirán dando que hablar. Después de ser objeto cada uno de ellos de un tratamiento individual, en función de las tendencias políticas de la región, ha aparecido un eje que comienza en Rusia y China para terminar ante las puertas de Tel Aviv.

Ese eje tiene sus orígenes en la política que ha venido aplicando Occidente en esa región del mundo. Estados Unidos, seguido por los principales países occidentales, ha decretado de qué manera deben preservarse sus propios intereses económicos, cueste lo que cueste. Esa política parcializada ha sido, durante años, fuente de tensiones, de conflictos armados y de combates callejeros que constantemente alimentan los noticieros de televisión.



Esa política, aplicada durante largos años, se ha concretado con el respaldo de actores locales. Pero todo se aceleró con la caída del muro de Berlín, calificada de acontecimiento histórico –como en efecto lo fue– pero que marcó la consagración de una estrategia agresiva y de desprecio hacia el Medio Oriente.

Al desaparecer la Unión Soviética, la única posibilidad de salvación que parecía quedar para los países del Medio Oriente era someterse a la voluntad de Occidente –principalmente a la de Estados Unidos.

Pero, en vez de explotar esa posición de árbitro –ya de por sí privilegiada– Estados Unidos y otros países occidentales optaron por una estrategia tendiente a aplastar y someter definitivamente lo que decidieron llamar el «Medio Oriente ampliado» a través de intervenciones directas en Irak y Afganistán, pero también en Líbano, en Yemen y en la región del Magreb, con la intención declarada de intervenir en Siria e Irán.

Desde los años 1970 y como resultado del choque petrolero, cuando tuvo la amarga experiencia de descubrir lo que representaba una necesidad vital para su economía y para el confort de sus ciudadanos, Estados Unidos concluye que tiene que controlar las fuentes de materias primas –fundamentalmente las de petróleo– y las rutas por donde circulan esos recursos.

Aunque existen divergencias entre los expertos en cuanto a la evaluación de las reservas de gas y de hidrocarburos, todos están de acuerdo en que esos tesoros han de agotarse. Muchos piensan además que no es justo que esos recursos estén en manos de gente a la que ven simplemente como avariciosos beduinos a quienes nada importa el uso que se haga de esa riqueza mientras que ellos mismos tengan garantizados sus propias ganancias y los placeres que estas les aseguran.

Cuando el «choque de civilizaciones» de Samuel Huntington vino a reemplazar la guerra fría, el islamismo se convirtió para Estados Unidos en el nuevo enemigo justificador, en una especie de «aliado» contra Europa. Pragmáticos y oportunistas, los estadounidenses vieron en el movimiento islámico una «ola de fondo» y optaron por utilizar la carta musulmana para hacerse del control del oro negro. Mucho antes de la implosión del comunismo, ya habían presentido el interés que presentaba para ellos el peligroso aliado que es el islamismo.

A partir de los años 1970, Estados Unidos respaldará a los extremistas islamistas, desde la Hermandad Musulmana en Siria hasta los islamistas bosniacos y albaneses pasando por los talibanes afganos y la Jamaa Islamyah egipcia. Se ha hablado incluso de sus vínculos con el FIS (Frente Islámico de Salvación, transformado en el violento GIA o Grupo Islámico Armado) en Argelia. También amamantó a los wahabitas que encabezan la proestadounidense monarquía de Arabia Saudita, la cual financia casi todas las redes islamistas a través del mundo. En pocas palabras, Estados Unidos jugó al aprendiz de brujo y los movimientos fundamentalistas que creía manipular parecen haberse vuelto en ocasiones en contra del «gran Satán» para tratar de alcanzar sus propios objetivos.

En cambio, Estados Unidos abandonó o trató de neutralizar a los países musulmanes que parecían capaces de alcanzar cierto poder político y una relativa autonomía. Recordemos al presidente Carter abandonando al Shah cuando Irán estaba haciéndose dueño de su petróleo. Agreguemos a esto la voluntad estadounidense de aplastar toda muestra de independencia, incluso de orden intelectual, en países árabes laicos como Siria, Egipto e Irak.

Estados Unidos jugó con el islamismo en detrimento de los movimientos laicos que podían representar una alternativa al islam político radical, y este último se convirtió entonces en el valor que siempre parecía subsistir para servir de refugio a los pueblos de la región luego de cada fracaso.

Pero no debemos confundir este «islamismo» con la realidad de la República Islámica de Irán, cuya trayectoria es totalmente atípica. Muchos autores de interesantes trabajos sobre los movimientos islamistas cometen, por cierto, el error de meter a la República «Islámica» de Irán en el mismo saco que los islamistas, cuando en realidad no tienen nada en común aparte de referirse al islam y la sharia. La diferencia fundamental está en sus visiones del islam político, que son totalmente divergentes.

Todo los separa fundamentalmente y si, efectivamente, los estadounidenses no hicieron gran cosa por salvar al chah, su actitud de aquella época se justificaba –según los propios estadounidenses– por razones estratégicas ya que Irán no debía en ningún caso –también según ellos– convertirse en una gran potencia regional. Lo cual explicaría que, algún tiempo después de la caída del shah, Estados Unidos haya dado inicio a la guerra de Sadam Husein contra su vecino iraní, conflicto que permitió arruinar simultáneamente a los dos únicos países que podían haber ejercido una influencia determinante en la región del Golfo.

Sin embargo, después de su guerra con Irak, la evolución de Irán permite a la República Islámica convertirse en verdadera potencia regional, despertando los temores de varias monarquías del Golfo, que hasta ahora prefirieron dejar su propia seguridad en manos de Occidente, más exactamente en manos de Estados Unidos. En pago, esas monarquías confiaban sus «recursos» a las economías occidentales y financiaban las actividades y movimientos designados por los servicios secretos de Washington.

Esas mismas monarquías tenían que mantenerse al margen de lo que sucedía en ciertas regiones, esencialmente en Palestina, aunque decían respaldar las aspiraciones del pueblo palestino. Serán ellas los primeros países árabes en mantener contactos directos o secretos con el Estado de Israel, lo cual conducirá posteriormente al movimiento de resistencia palestino a acercarse a los iraníes.

Estos últimos se ven hoy como los únicos dispuestos a defender los lugares sagrados del islam con los hombres de Al-Qods, rama de los Guardianes de la Revolución, y aportando su respaldo al Hamas. La magia estadounidense se volvió en contra del mago.

Para Estados Unidos, el mundo árabe musulmán debe seguir siendo un mundo rico en petróleo, al que se puede explotar sin límites, pero intelectualmente pobre y mantenido en una situación de total dependencia tecnológica; un mercado de 1 000 millones de consumidores incapaces de alcanzar algún tipo de autonomía política, militar y económica. Según Estados Unidos, el yugo coránico favorece la indigencia intelectual.



En la noche del 1º al 2 de marzo de 2014, mientras Rusia se dispone a intervenir en Crimea, un grupo islamista ataca a los pasajeros en una estación de trenes de la región china de Yunnan, donde hay muy pocos musulmanes. El saldo es de 29 muertos y 130 heridos graves. Es un mensaje de Estados Unidos al gobierno chino. Al día siguiente, para sorpresa de todos, el embajador de China se limitará a decir unas pocas frases generales durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación en Crimea.

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Las reglas del juego

Un eje Teherán-Beirut, que pasa por Bagdad y Damasco, ha venido surgiendo poco a poco en detrimento de la estrategia de Washington en la región. Era indispensable que, al cabo de los años, ese eje se dotara de aliados e interlocutores, sobre todo a causa de las sanciones decretadas contra Irán y Siria.

Históricamente, por demás, nunca llegó a suspenderse la comunicación entre Damasco y Moscú, a pesar de la desaparición de la Unión Soviética y de la tumultuosa etapa que vivió la Federación Rusa. Pero la llegada del presidente Vladimir Putin, con intenciones de devolver a Rusia su papel en la escena internacional y de preservar sus intereses geoestratégicos, no fue del agrado de Estados Unidos.

Por su parte, Irán tenía que desarrollar sus relaciones con Rusia, convertida en su aliado objetivo en el marco de las negociaciones con los occidentales sobre la cuestión de su programa nuclear. China también fortaleció sus relaciones con Teherán, sobre todo como resultado del embargo impuesto a la economía iraní.

En esa situación, Rusia y China se convirtieron –y no podía ser de otra manera– en bases, si no estratégicas al menos de retaguardia, de este «Eje de la Esperanza». Es evidente, que cada uno de sus miembros se beneficia con ello, pero los rusos y los chinos no ven con desagrado el hecho de tener interlocutores que ponen en dificultades a sus adversarios estratégicos mientras que Moscú y Pekín aprovechan simultáneamente el petróleo y el gas iraní y las posiciones estratégicas que les ofrece la situación geográfica de Siria en relación con los puestos avanzados de Estados Unidos.

En su libro El gran tablero mundial. la supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos, publicado en 1997, Zbignew Brzezinski, ex consejero de seguridad nacional del presidente estadounidense James Carter y muy escuchado en Estados Unidos en tiempos de Clinton, revelaba con cínica franqueza las razones profundas de la estrategia islámica de su país. Según Brzezinski, la presa principal que Estados Unidos espera obtener es Eurasia, vasto conjunto que se extiende desde el oeste de Europa hasta China a través del Asia central:

«Desde el punto de vista americano [estadounidense], Rusia parece destinada a ser el problema…»

Estados Unidos manifiesta, por consiguiente, cada vez más interés por el desarrollo de los recursos de la región y trata de impedir que Rusia alcance la supremacía.

«La política americana apunta por otro lado simultáneamente al debilitamiento de Rusia y la ausencia de autonomía militar de Europa. De ahí la ampliación de la OTAN a los países de Europa central y oriental, para perennizar la presencia americana mientras que la fórmula de defensa europea capaz de contrarrestar la hegemonía americana en el Viejo Continente pasaría por “un eje antihegemónico París-Berlín-Moscú”.»

En realidad, a través de las opciones que escogieron, los estadounidenses parecen haberse equivocado en todas las regiones que debían servirles de base para la conquista de las fuentes de petróleo y gas, lo cual les ha traído duros fracasos políticos.

Los occidentales, por su parte, prácticamente abandonaron toda estrategia y han dejado su propia política exterior en manos de Estados Unidos. Si bien tratan de salvar las apariencias haciendo algunos aspavientos, en realidad saben perfectamente que las decisiones no las toman ellos. Así lo demuestra el reciente ejemplo del presidente francés Francois Hollande y su ministro de Relaciones Exteriores haciendo constantes declaraciones de guerra contra Siria antes de tener que hacer mutis bruscamente al ver que Lavrov y Kerry negociaban sin hacerles el menor caso.



El 8 de mayo de 2007, grupúsculos nazis crean en Ternopol, oeste de Ucrania, un llamado Frente Antiimperialista para luchar contra Rusia. Participan organizaciones de Lituania, Polonia, Ucrania y Rusia, incluyendo separatistas islamitas de Crimea, Adygué, Dagestán, Inguchetia, Kabardino-Balkaria, Karatchaievo-Cherkessia, Osetia y Chechenia. Al no poder participar personalmente en el encuentro, Doku Umarov envía una declaración escrita que será leída a los participantes. El presidente del Frente es Dimitri Yarosh. Con el golpe de Estado de febrero de 2014 en Kiev, Yarosh se convierte en secretario adjunto del Consejo de Seguridad Nacional de Ucrania.

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La reacción del tigre

Ante el fracaso de sus maniobras, Estados Unidos quería incrementar la tensión ante las autoridades rusas, resueltamente decididas a enfrentarlas, mientras que China se mantiene al margen, evaluando la situación pero nada inclinada a confiar en Washington…

Recordemos que China está tan interesada como Rusia en el Medio Oriente. Su primera muestra de interés por esa región se remonta a 1958, cuando se produce el desembarco estadounidense en las costas libanesas, intervención que China condena enérgicamente, incluso antes que la URSS.

Los estadounidenses se han convertido en maestros de un tipo de maniobra que sigue un proceso relativamente simple:

- Participar en la creación de ONGs que supuestamente defienden los derechos humanos,

- Estimular la aparición de individuos que se dedican a lanzar advertencias sobre una situación determinada,

- Ofrecer una tribuna a oscuros opositores de poca monta para desestabilizar en un momento dado el país víctima de la maniobra.

Ese trabajo se prepara durante años. Los primeros ensayos se hicieron durante la guerra fría, el ejemplo más ilustrativo es el golpe de Estado perpetrado en Chile contra el presidente Salvador Allende, y el proceso se ha perfeccionado en nuestros días con las famosas «revoluciones de colores» y con las más recientes primaveras árabes. Acciones similares se preparan actualmente en otros países que ya veremos aparecer en los titulares de prensa, como Azerbaiyán.

Fue así como estallaron en Irán los «incidentes» de junio de 2009, supuestamente como protestas por la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad. Durante 9 meses tuvo que enfrentar la República Islámica aquella enbestida. El Hezbollah también tuvo que enfrentar, después de la agresión militar israelí que duró 33 días, un nuevo complot gubernamental tendiente a privarlo de una herramienta directamente vinculada a su seguridad: su red de comunicación interna. El Hezbollah emprendió entonces la intervención rápida y eficaz del 7 de mayo de 2008, considerada por los conspiradores como una afrenta cuando en realidad se trataba de la respuesta a la agresión inicial.

Sólo Siria seguía indemne en «el Eje de la Esperanza», aunque Estados Unidos le había advertido que si no ponía fin a su relación con Irán y con el Hezbollah sufriría el mismo destino que otros países árabes ya estremecidos por las «primaveras», con las que supuestamente vendrían las golondrinas de la democracia, cuando en realidad atrajeron a los cuervos del terror y la inestabilidad.

Es en medio de este contexto que las famosas «revoluciones de colores» llegan a afectar a Rusia, a través de Ucrania. Esas «revoluciones» han significado para Rusia la pérdida de gran parte de su terreno estratégico. Se ha utilizado a Europa –la Unión Europea que supuestamente acogería en su seno a los ucranianos– para prometer a estos ayudas y mejores condiciones económicas. La realidad –muy diferente– es que esos acontecimientos han permitido a Estados Unidos instalar bases militares a las puertas de Moscú. Al principio, Rusia, debilitada por un poder sin ambiciones nacionales ni verdadero respaldo interno, no estaba en condiciones de responder.

Pero la Rusia de hoy no puede seguir tolerando maniobras como la emprendida en Ucrania, lo cual explica su inmediata reacción. Y esa reacción está, a pesar de las apariencias, en conformidad con los ejemplos del Medio Oriente ya que la idea central es que la democracia no se ejerce en la calle sino en las urnas. Si la oposición quería alcanzar el poder tenía que hacerlo ganando las elecciones.

Más allá de esta situación, Rusia, que acaba de salir de una agresión desatada por las milicias chechenas que sembraron la muerte en territorio ruso –con respaldo financiero de varias monarquías del Golfo– está defendiendo sus propios intereses. Esto explica la amenaza, no precisamente disimulada, de los sauditas: «Nosotros pudiéramos ayudar a evitar la amenaza terrorista en Sochi si ustedes ceden en el tema sirio.» Proposición que Moscú rechazó de plano.

Todo esto demuestra, en todo caso, tanto el papel de las monarquías del Golfo como el hecho que los movimientos islamistas están siendo utilizados para favorecer –por debajo de la mesa– las políticas de Estados Unidos que, utilizando la carta de la desestabilización contra ciertos países, creen estar creando en la región condiciones más favorables para sus propios intereses.

El eje Pekín-Beirut, que pasa por Moscú, Teherán y Damasco, no puede hacer otra cosa que seguir fortaleciéndose. Esto es, para cada uno de sus miembros, prácticamente una cuestión de vida o muerte. Un proverbio oriental señala que «nunca debes arrinconar un gato porque así lo conviertes en un tigre». ¿Qué consejo se puede dar entonces a quienes pretenden arrinconar un tigre?

Fuente: Voltairenet